Recetas de Semana Santa

  • La verdura y el pescado, tradicionales en los platos de Semana Santa, no suelen ser los alimentos favoritos de los niños. Os sugerimos formas de elaboración que hagan los platos más atractivos para los pequeños de la casa. 

Algunas de las tradicionales comidas de Semana Santa son recetas que los niños rechazan, sin embargo otras podemos hacerlas con ellos y disfrutarlas en familia. Aquí os vamos a presentar variantes de los tradicionales potajes para hacer los platos más atractivos y apetitosos para los pequeños de la casa. 

Potaje de cuaresma: El potaje de cuaresma es un plato completo, repleto de energía, vitaminas y fibra. Se trata de una cazuela con garbanzos, espinacas, arroz y bacalao. De sencilla elaboración sólo hay que permanecer atentos a los tiempos de cocción de cada alimento. De este modo, una vez estén cocinados los garbanzos y el arroz es la hora de incorporar las espinacas y finalmente las migas de bacalao que pueden quedar cocinadas tan sólo con el calor residual del potaje. Para dar a este guiso un aire más suculento puedes preparar unas tortitas de espinacas en lugar de incorporar la verdura directamente a la cazuela. Para ello sólo hay que seguir la elaboración de las típicas tortillas de camarones, con huevo, harina y espinacas.

Patatas con atún: Esta cazuela es muy nutritiva pero es muy típico escuchar a los pequeños de la casa lamentarse diciendo aquello de ‘se me ha hecho bola’ cuando intentan comerse el atún. Por eso puedes preparar las patatas cocidas con zanahoria, pimiento y puerro. Una vez estén listas, hacemos una masa de atún con ajo picado, el atún cocido o natural en conserva, huevo, pan rallado y perejil en un cuenco. Con un par de cucharas prepara unas bolitas y fríelas en abundante aceite. Una vez fritas, déjalas escurrir sobre papel absorbente y luego ponlas en la olla. A los niños les encantarán. 

Pastel de merluza: Es una alternativa muy jugosa para que los niños estén deseando comer pescado. Además, según la economía familiar, puedes utilizar merluza fresca o congelada que tienen el mismo valor nutricional. Sólo hay que cocer un kilo de merluza sin piel y sin espinas y desmenuzarla, una vez escurrida, en un cuenco. Poner una rodaja de pan de molde troceada, medio brick pequeño de tomate frito y otro medio de nata. Mezclarlo todo junto a tres huevos y colocar en un molde de horno previamente engrasado. Poner en el horno precalentado a 200 grados y dejar cocinar.

Buñuelos de bacalao: Los ingredientes son bacalao desmigado bien desalado, harina, ajo, cebolleta, perejil, huevo, levadura, harina y agua. Haz una mezcla cremosa con todos los ingredientes y pon una sartén al fuego. Luego sólo hay que utilizar dos cucharas para incorporar la masa al aceite vivo. Escurre el aceite de los buñuelos antes de servir. 

Huevos con espinacas: Cuece varios huevos, tantos como necesites, según el número de comensales. En otra olla, cuece brevemente las espinacas, escúrrelas y resérvalas. Pela los huevos, córtalos por la mitad y saca la yema. Esta yema se mezcla con las espinacas y, si os gusta, con ajo finamente picado. Vuelve a rellenar los huevos y colócalos en una fuente para el horno para gratinarlos. Otra variante es rellenar unos volovanes con espinacas, poner un huevo de codorniz encima y queso gratinar. 

Torrijas: Qué sería de la Semana Santa sin torrijas. Son, además de deliciosas, una receta ideal para hacer con los niños. Ellos pueden mojar las rodajas de pan en la leche con canela y pasarlas por huevo batido. Un adulto será el encargado de freírlas y sacarlas a escurrir sobre papel absorbente y de nuevo, los niños podrán espolvorearlas con azúcar y canela para que queden perfectas.