La OMS informa de que cada minuto una mujer muere a causa de su embarazo en alguna parte del mundo, lo que significa más de 10 millones de vidas perdidas en una generación. El 99 por ciento viven y mueren en países en desarrollo por hemorragias, infecciones,abortos realizados en malas condiciones, hipertensión y obstrucciones en el parto. La pobreza es un factor determinante.

Cada minuto una mujer muere a causa de su embarazo en alguna parte del mundo, lo que significa más de 10 millones de vidas perdidas en una generación, informa la Organización Mundial de la Salud (OMS). "A pesar de las iniciativas para evitar que las mujeres fallezcan al dar a luz, todavía se pierden demasiadas vidas, casi 529.000 muertes anuales por causas asociadas al embarazo", asegura en una rueda de prensa la subdirectora de la OMS encargada de salud familiar y comunitaria, Daisy Mafubelu.

El 99 por ciento de esas mujeres viven y mueren en países en desarrollo, indica un informe difundido hoy en Ginebra previo a la conferencia que se inicia mañana en Londres sobre "alumbramiento femenino". Según la OMS, las principales causas de defunción materna son las hemorragias, infecciones, abortos realizados en malas condiciones (68.000 por año), hipertensión y obstrucción del trabajo de parto.

La subdirectora de la OMS admite que "la pobreza, las guerras, la tensión y las catástrofes naturales" son factores determinantes, por lo que urge una mayor acción internacional para proteger a las madres y a los niños. "En los países en desarrollo, en especial en el África subsahariana, no se han hecho progresos para cumplir los objetivos del Milenio de la ONU", afirma Mafubelu.

Mientras en los países desarrollados el 62 por ciento de los partos son atendidos por personal capacitado, en los menos adelantados ese porcentaje baja a sólo el 34. "Los riesgos de mortalidad derivada de la maternidad son mayores en las familias pobres, carentes de acceso a servicios adecuados de salud, de ahí que haya un claro paralelismo entre el aumento de muertes durante la maternidad y los crecientes niveles de pobreza e el mundo", según dice Vicent Fauveau, consultor del Fondo de la ONU para las Poblaciones.

No obstante, opina que "no en todos los casos y países puede verse ese vínculo como una fatalidad, ya que hay ejemplos como el de Sri Lanka, en que en los últimos 20 años ha logrado reducir el porcentaje de defunciones vinculadas a la maternidad a niveles muy bajos".

Por otra parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) también ha dado a conocer hoy sus enfoques sobre la mortalidad materna y el trabajo, con vistas a la reunión de Londres. "La pobreza obliga a muchas mujeres de los países pobres a reintegrarse al trabajo inmediatamente después del alumbramiento, lo que implica un enorme riesgo para su salud y la del recién nacido", denuncia Naomi Cassiser, autora del nuevo informe de la OIT sobre "Maternidad protegida y el Mundo del Trabajo". Ese informe señala que en numerosos países en desarrollo, la licencia por maternidad es un lujo que sólo puede disfrutar una minoría de mujeres asalariadas cubiertas por la seguridad social.

En los países industrializados el porcentaje de muertes de bebés en el parto es de 20 por 100.000, mientras que en África alcanza los 830, en Asia es de 330 y en Latinoamérica y el Caribe llega a los 190. Actualmente, según la OIT, cerca del 85 por ciento de todas las muertes vinculadas a la maternidad ocurren en el África subsahariana, 920 por 100.000 nacidos vivos, mientras en el Asia meridional el ratio es de 520 por 100.000.