En los años 50 en Lasarte, Guipuzcoa, la vida no era fácil para muchas familias que trataban de salir adelante después de una terrible guerra civil. Kontxu Uzkudun había nacido en 1943 en esos lares, y recién cumplidos los 15 años, como muchos niños de su tiempo, empezó a trabajar para contribuir a la economia familiar y labrarse un futuro

Fue pura casualidad, pues no habia tradición familiar no intención alguna más que lograr que la niña aprendiera un oficio, pero Kontxu fue a parar al taller de costura de Pilar Usarraga y allí descubrió mucho más que un oficio.

Hoy, diseñadora que si es profeta en su tierra, lleva casi 50 años en el sector y cuenta con tiendas en Vitoria, San Sebastián,Bilbao, Valencia y Barcelona. Su moda, minimalista y sobria, como ya se adivina a través del nombre de su marca, "Minimil", es un clásico en primera linea de vanguardia: sus lineas maestras son un diseño simple, muy estudiado y elaborado con tejidos nobles, para hacer prendas duraderas e intemporales, sin temor transgredir o a trascender las tendencias de la moda.

Después de trabajar muchos años en solitario, hoy forma equipo con sus hijas Ana y Beatriz Zuaznabar.  Tienen su taller en Trintxerpe, en Pasajes San Pedro, desde donde salen todas las prendas que comercializa directamente,sin intermediarios, lo que garantiza su precio ajustado y su alta calidad. Su gran mérito sin duda es lograr mantenerse y sobrevivir más que dignamente en estos tiempos globalizados, con una moda artesanal y depurada, que es toda un referencia en el País Vasco.

Pero volvamos a sus comienzos. Uzkudun destacó enseguida por sus cualidades para el sector en el que había entrado. Balenciaga,el gran maestro mundial, trabajaba en aquella época desde su taller donostiarra y creó toda una escuela a su alrededor. Su influencia marcó el aprendizaje de Kontxu, ya que Pilar Usarraga era discípula del de Guetaria, y de ambos reconoce Uzkudun haber heradado el amor por el detalle, la búsqueda contante por la perfección de cada trabajo.

Con apenas 21 años, Uzkudun ya  se sintió preparada para iniciar sola su propia andadura. Junto a su hermana, eso si, abre su primera tienda en 1971 una época de convulsión en el mundo de la costura,con nuevas y extravagantes tendencias, inimaginables hasta entonces, y una caida en picado de la alta costura y la confeccion a medida.

Llegaba la moda a gran escala, el prêt à porter.  Sus viajes a París y Londres la situaron en la vanguardia. Lo que ocurría en el mundo tardó un poco mas en llegar a España y a San Sebastián, claro, pero en los 80, el renacimiento social y cultural fue imparable y al fin los diseños de Uzkudun se ganaban su merecido sitio.

La diseñadora donostiarra fue una de las modistas que mostraron su trabajo en las primeras pasarelas Cibeles. Ella confiesa que la gran pasarela no era lo suyo. No se considera una artista del espectáculo que puede ofrecer la moda, sino una diseñadora para el mundo real.

Los noventa fueron difíciles y el negocio no iba bien. El efecto "Zara" tuvo un efecto demoledor y afectó mucho al pequeño comercio,con sus prendas a la última y sus bajísimos precios. Imposible competir. Uzkudun llegó a cerrar su taller,abriendo otro más modesto y se mantuvo a flote.

En pleno siglo XXI, la expansión lenta y segura de Minimil sigue su camino con nuevas tiendas en Bilbao y Barcelona. La clave del éxito para Kontxu es trabajar a conciencia y cuidar al máximo el detalle, controlar exhaustivamente el proceso de diseño y fabricación de cada prenda. Implicarse en el negocio, lejos de la producción masiva de los grandes comercios.

La diseñadora está convencida de que viviremos una vuelta a la boutique tradicional, al trato cercano, al diseño si no exclusivo, al menos si personalizado.