“Desde que era una chiquilla, los aviones han sido mi pasión. Por eso, a los 18 años me marché a EE.UU. para aprender a pilotar“.

"Mi primera gran aventura la viví en 1994, cuando logré la victoria en la vuelta al mundo en avión. Este triunfo me convirtió en la primera mujer que ganaba ese título y, además, en la más joven: tenía sólo 25 años. Pero mi aventura más especial fue en 1998, cuando atravesé África Occidental pilotando una avioneta de la Segunda Guerra Mundial. Fue arriesgado, porque la travesía se realizó con la limitada tecnología de aquellos aparatos.

Ahora estoy preparando una expedición para rendir un homenaje a los correos postales aéreos. Volar me proporciona una inmensa sensación de libertad y me permite ver unos paisajes inolvidables".