• Explotación: 90 hectáreas en Castelltercol (Barcelona) en la que pastan al aire libre 50 cabezas de ganado. Además, tiene también un recinto en el que cría 4.000 pollos con pienso ecológico.
Ventas: vende aproximadamente unos 300 kilos de carne ecológica al día.

"En 1989 abandoné mi trabajo como interiorista y decidí sacar adelante la finca de 100 hectáreas con 20 vacas que me dejó mi padre en herencia en Castelltercol, Barcelona. Desde el principio, aposté por la ganadería ecológica, porque soy una gran defensora de la vida sana.

Tras iniciar varios proyectos como la creación de un invernadero y la cría de pollos y gallinas que vendía entre mis amigos, me lancé a engordar terneros con pienso ecológico y a tenerlos pastando libremente en el campo. Aquello tuvo tan buena acogida entre mis vecinos y conocidos que no daba abasto a repartir sola en mi furgoneta los encargos. Meses después, abrí la carnicería de productos cárnicos orgánicos y monté también una sala de despiece.

En la actualidad, vendo mis productos sin aditivos en Barcelona y también exporto a Francia. Aunque reconozco que la carne ecológica es un poco más cara que la convencional (el kilo de este tipo de ternera cuesta 13 €), merece la pena comprarla porque estás comiendo salud, energía y bienestar. Además, en el plato se nota la diferencia: la carne ecológica es más roja, tiene más sabor y el hueso es más duro.

En mi casa, comemos todo tipo de productos ecológicos: desde la carne y el pollo, pasando por la fruta y la verdura hasta el pan. He comprobado que el cliente que prueba la alimentación ecológica, no sólo cambia su forma de comer, sino también su estilo de vida. En estos momentos, estoy probando suerte con el turismo verde".