La 60º edición de los premios Emmy de la televisión ha reunido a lo más selecto de la pequeña pantalla en el teatro Nokia de Los Ángeles, lugar donde se ha celebrado la entrega de galardones. Heidi Klum ejerció de maestra de ceremonias en una gala en la que la mayoría de los premios recayeron en las series de televisión minoritarias y desconocidas para el gran público.

Los conocidos como los "Oscar" de la televisión de EE.UU, reunieron en la esperada alfombra roja, diseños de Elie Saab, Armani y Marchesa, entre otros. Éste último fue el autor del traje gris azulado que lució Eva Longoria, que fue uno de los puntos de interés para los espectadores.  La actriz de origen mexicano y sus compañeras de reparto en "Mujeres Desesperadas" fueron las encargadas de elevar el "glamour" y poner colorido a la ceremonia en la que dominaron los vestidos negros.

Los premios

La academia de la televisión norteamericana premió las apuestas de calidad hechas por las emisoras privadas de cable, sin importar los bajos índices de audiencia. "Mad Men", se llevó como estaba previsto el título de mejor serie dramática del año junto con otros cinco premios , a pesar de que durante su primera temporada congregase a menos de un millón de telespectadores por capítulo.

Pero la gran vencedora de la noche fue "John Adams", que sumó 13 en total y estableció un nuevo récord de triunfos en la categoría de miniseries, tuvo igualmente un pobre seguimiento por parte del público, a pesar de hablar de la fundación de EE.UU.

Otro drama, "Damages", se llevó la mitad de los galardones interpretativos, que fueron a parar a Glenn Close como mejor actriz dramática y a Zeljko Ivanek, como actor secundario.

Asimismo, la estatuilla de mejor actor dramático fue a las manos de un sorprendido Bryan Cranston, que vio cómo la Academia recompensó su trabajo en una serie que pasó desapercibida, "Breaking Bad", de la que sólo se emitieron siete episodios en su primera temporada.
 
Dichas cifras contrastan con el éxito arrollador de crítica y audiencia de ganadores de años anteriores, como "Los Soprano", "24", "Perdidos" o "Sexo en Nueva York", cuyos números se movían cerca de los 10 millones de televidentes.