No nos engañemos. Para el común de los mortales, los grandes festivales de cine y las premieres multitudinarias son, sobre todo, la oportunidad ideal para estudiar al dedillo los modelitos que lucen las celebrities en su paseíllo triunfal por la alfombra roja. Hasta el próximo 6 de septiembre, serán muchas, y muchos, los que compitan por ser los más elegantes y los mejor vestidos en la ciudad de los canales, con motivo del Festival Internacional de Cine de Venecia, pero seguro que también habrá alguien que dé el campanazo por su cuestionable gusto a la hora de elegir atuendo...

De la actriz Tilda Swinton a la mítica chica "WonderBra" Eva Herzigova; de dos Claudias archifamosas, la eterna Cardinale y la siempre bella Schiffer, a actrices más o menos conocidas para los no cinéfilos como la rusa Ksenia Rappapport o la norteamericana Frances McDormand; de la cantante argentina Lola Ponce, reciente ganadora del Festival de San Remo, a Evita Ciri, que no dudó en aparecer luciendo una nariz de payaso en alusión a “Pa-Ra-Da”, la película que protagoniza; pasando por otras muchas damas del espectáculo como la modelo Afef, la actriz japonesa Kanako Higuchi, o las también intérpretes Nina Hoss y Valeria Golino, todas han lucido sus mejores galas en esta 65ª Edición de la Mostra de Venecia. O, al menos, eso han intentado…

Muchas dieron en la diana y acertaron de pleno con su atuendo. La modelo Claudia Schiffer ocuparía el puesto más alto en el ranking de las más elegantes, pues lucía espectacular con un vestido de gala drapeado en color gris plomo. Eva Herzigova, flamante acompañante del maestro Valentino, apareció con un mini vestido de plumas con el que quería parecer una estrella de la época dorada de Hollywood; pero los complementos la desmerecieron mucho. Una cartera "baguette" totalmente fuera de hora y, sobre todo, un gigantesco collar que le hacía parecer "una mujer girafa" y ocultaba su estilizado cuello, fueron los "culpables" de que no pareciera la diva que pretendía. 

Nina Hoss
, con una arriesgada elección en tonos un tanto invernales y estampado escocés, la argentina Lola Ponte, a pesar de que el escote de su vestido palabra de honor parecía un poco desbocado, y Ksenia Rappapport, con un modelo azul oscuro con corte imperio de lo más favorecedor, también brillaron con luz propia ante los flashes.

A Tilda Swinton el mostaza del vestido de noche que lució no le favorecía en absoluto por la palidez natural de su piel, y la elección de Frances McDormand, con un vestido de rayas rojas y negras, tampoco podría considerarse acertada. Pero si a alguna hay que colocar en las zonas más bajas de la tabla, sin duda es a Donata, la esposa del cineasta Wim Wenders. En la gala nocturna, parecía que no había tenido tiempo de pasar por la peluquería, pero donde dio el campanazo fue en una cena benéfica que se organizó en el contexto de la Mostra. Su estilista debía estar de vacaciones y con el móvil apagado o fuera de cobertura, porque si no es inexplicable lo de su vestido y las zapatillas de deporte con las que lo combinó…

Lo que es seguro es que, con mayor o menor acierto, todas pasaron varias horas eligiendo su atuendo, y poniéndose espectaculares para aparecer ante las cámaras.

Pero ellos no se quedan cortos. Según un reciente estudio, los hombres cada vez dan más importancia a su vestimenta y a su aspecto físico (el 30% de las operaciones para eliminar las bolsas de los ojos se las realizan a varones), y el Festival de Venecia se ha encargado de confirmar esta teoría.

En las apariciones nocturnas, hemos podido ver impecables a galanes como George Clooney o Brad Pitt, para quienes parece que el smoking se inventó para que ellos lo vistieran; Gabriel Garko, al que pocos podrían hacerle sombra vestido de etiqueta; o al no menos atractivo Benno Furman que, con la planta y la pose que tiene, hasta los más puristas le perdonarían el hecho de que lo luciera sin pajarita en el pase de su película “Jerichow”. Los hermanos Cohen siguieron esta misma tendencia pero, sinceramente, la percha no era la misma…

El director Wim Wenders también se decantó por el smoking, pero, craso error, dejando de lado el clasicismo y combinándolo con una camisa estampada y unos zapatos con los que parecía haber estado corriendo por el barro justo antes de pasear por la alfombra roja. Eso sí, no se puede decir que desentonara con el atuendo de su esposa Donata