Viajamos a México para hablar con la escritora Ángeles Mastretta de su próximo libro, “Maridos”. A lo largo del encuentro, nos adelantó en exclusiva cuatro de sus relatos: nostalgia, una de dos, feliz y tequila con limón. El anticipo de una gran obra.

NOSTALGIA

"Cristina llevaba cinco años viuda. Su amiga la veía recomponerse poco a poco, pero aún la veía triste muchas tardes y se empeñaba en presentarle hombres distintos de los que ella siempre encontraba aburridos y tontos.
- Si no los quieres para que escriban una tesis. ¿No extrañas el sexo?
- ¿El sexo? - dijo Cristina-. Eso, mira, se te olvida. Caminas, haces yoga, te masturbas. Pero la conversación, ¿cómo construyes 25 años de conversación? Eso no se suple. Para eso no hay remedio?". 

UNA DE DOS

"Lucía miró a su marido dormitar en un sillón. Despertaba a ratos, la miraba y sonreía como desde otro mundo. En una de esas pestañadas ella le dijo con toda suavidad:
- ¿Sabes? Cuando uno de los dos se muera yo me voy a ir a Italia?".

FELIZ

"Quería que su marido le dijera bonita y que su amante le dijera querida. Imposible. Así las cosas los dejó a los dos y se compró un espejo grande y las obras completas de Mozart. Nunca fue más feliz que aquel verano azul"

TEQUILA CON LIMÓN

Durante la época en que las tres amigas se entregaron a celebrar sus divorcios, acostumbraban a comer juntas los viernes y seguirse de parranda hasta ganar, perder o perderse. Luego dormían las tres en casa de alguna de ellas y al día siguiente desayunaban conversando. Amelia era la mejor bebedora de tequila que había entre ellas. Por eso bebía más que ninguna y antes de tomar su café para irse al trabajo, les preguntaba a sus amigas:
- Oigan. ¿Y yo me divertí ayer?".