La tinerfeña Asunción Quintana es desde 2003 pastora de la Iglesia Protestante Evangélica Asamblea Cristiana, que existe en nuestro país desde 1978. Actualmente ejerce su pastorado en el barrio madrileño de Vallecas,para lo que fue votada por unanimidad por los fieles de su iglesia.No sólo ocupa un puesto impensable para la tradicional Iglesia Católica, poco o nada partidaria de que las mujeres se ordenen sacerdotes: también fue la primera mujer ordenada pastora en su propio movimiento, la Asamblea Cristiana.

-¿Te imaginabas cuándo eras pequeña que serías pastora?
- No, soñaba con lo que entonces eran las profesiones más "guays" de las mujeres: enfermera, azafata o maestra. Hasta que bajé de las nubes.

-¿Cómo y por qué te hiciste protestante o evangélica?  
-Mi marido, Pedro, y yo nos casamos muy jóvenes, y nos comíamos el mundo. Yo preparaba oposiciones a cátedra y mi marido había terminado Medicina y estaba haciendo el MIR. Pero al año de matrimonio (hoy llevamos 27 años casados) ambos coincidimos en nuestra inquietud por encontrar algo, por llenar un vacío. Un amigo nos habló de Jesús de una manera que no habíamos escuchado hasta entonces. Sólo te puedo decir que fue un paso decisivo en mi vida y que la revolucionó por completo. Yo no sabía ni que aquel  amigo era protestante, tan sólo que todo lo que me hablaba y lo que leíamos en la Biblia me llenaba. Luego ya me enteré de qué eran los protestantes o evangélicos y aprendí sobre el movimiento de Lutero y todo lo demás. Tuve claro que la doctrina de la Iglesia Católica poco tenía que ver con el verdadero cristianismo y con lo que Jesús predicó y vivió (perdóname si eres católica y te ofendo, pero me refiero a la Institución, no a las personas).  De todas formas tengo claro que ninguna institución es perfecta, tampoco la protestante.  

- ¿Cuándo, como y por qué decidiste ser pastora?
-Mi conversión al cristianismo auténtico fue en el año 79. Me bauticé (los protestantes lo hacemos de adultos). Transcurrieron 15 años de mucho trabajo, como voluntaria en un Centro de ayuda social, junto con mi marido. Allí hice de todo (fregar, cocinar, administración) y recibí clases de teología, de griego y de comunicación en el Seminario Teológico Bautista de Madrid y en el Instituto bíblico Europeo. En el 95 empezamos a trabajar en el movimiento de Asamblea Cristiana (movimiento que tiene 27 años  de existencia, y varias iglesias en España, 8 en Andalucía y una en Madrid, una Escuela Bíblica, un Centro de Rehabilitación...).   Realmente yo nunca, jamás, pensé, ni se me pasó por la cabeza que algún día podría llegar a ser pastora. Por una serie de circunstancias, en la Iglesia de Madrid a la que asistía (Asamblea Cristiana), hubo una necesidad de cambio pastoral, y se decidió crear un equipo de trabajo mientras se buscaba un pastor. Sin darme cuenta, me vi realizando un trabajo pastoral. Poco a poco este trabajo fue reconocido y se hizo oficial. Al poco tiempo me propusieron  para el pastorado de la Iglesia. Yo nunca me lo había planteado, ni siquiera pensaba que estuviera capacitada para estar al frente de una iglesia. Después de dos años más de "praxis" pastoral, el 8 de diciembre del 2001 fui ordenada pastora de Asamblea Cristiana, tras ser ratificada por la unanimidad de la Asamblea. Pastoreo una iglesia pequeña, de unas 50 personas aproximadamente, en el barrio de Vallecas. Llevo casi 4  años de pastora.

-¿Qué dificultades has encontrado?
-Dentro del ámbito protestante, aunque la mayoría aceptan la posición de autoridad de la mujer, el pastorado u otros ministerios, también hay sectores que no lo aceptan. Y de quienes lo aceptan teóricamente, en la práctica les cuesta aceptarlo, sobre todo a algunos hombres.  Es decir, que muchas veces no sólo es luchar con los obstáculos propios de la vida pastoral, del liderazgo, sino que además por ser mujer, mi trabajo lo miran con lupa, con una “discriminación negativa” respecto al de un hombre. Yo percibo prejuicios, esas barreras invisibles, por el hecho de ser mujer. Sin embargo, debo a la vez reconocer el enorme apoyo de mi propia iglesia, y que incluso dentro de estos prejuicios nunca he sufrido ningún problema serio, y si he tenido muchos apoyos.  En cuanto a la sociedad, los prejuicios son más por ser de una religión difererente a “la” Iglesia (católica, claro). Parece que en España todo lo que no es católico entra en el mismo saco de sospechoso o de secta rara. Sigue habiendo mucha ignorancia en cuanto a lo que somos los protestantes, lo que fue la Reforma del siglo XVI y sigue pesando mucho la cultura católica –incluida la contrareforma protestante, de mucho peso en España.  Lo de ser mujer y pastora choca pero depende en qué ambientes.  En ambientes de mayor nivel cultural es muy bien aceptado, sobre todo por las mujeres más preparadas, porque ven un paso más de avance en el movimiento de igualdad de la mujer en la sociedad.  

¿Te dedicas 100 % al pastorado o haces otras cosas?
- Me dedico al 120%, y eso que tengo tres hijos, aunque una está ya casada, la mayor que tiene 25 años; pero tengo en casa otra de 22 y un chaval de 15. ¡Y un nieto de 22 meses¡ que ayudo a cuidar. La faceta de madre para mi es importantísima; creo en la educación como medio para los cambios;  así que imagínate, tengo que hacer el pino y poner espaguetis muchos días. Me falta tiempo para poder hacer todo lo que quisiera. Soy además miembro del Consejo de Redacción de la revista Protestante Digital (la de mayor divulgación y más repercusión social dentro del ámbito protestante español y latinoamericano), y me invitan a conferencias.  Pero el pastorado me absorbe mucho, ya sabes, trabajar con la vida y el alma de las personas es algo muy serio y para mi de mucha responsabilidad. Predico todos los domingos, doy estudios.....resuelvo conflictos cuando puedo. Una iglesia tiene muchas áreas: la musical, la de enseñanza, Escuela de padres, Escuela de niños, jóvenes, matrimonios, mantenimiento, ayuda social, áera de deportes, evangelización....
 
- ¿Cómo toman tu marido y tus hijos qeu te dediques a esto?
-Él siempre me ha animado a ir hacia delante. Los dos nos respetamos absolutamente en nuestras profesiones, los dos somos muy trabajadores; el trabajo de casa recae sobre mí, pero por costumbre, ya sabes, por eficacia, pero en el tema de los hijos nos implicamos los dos y negociamos para intentar estar siempre uno en casa. Mis hijos lo han aceptado muy bien. Se quejan a veces de que el pastorado les quita a su madre, pero son bastante independientes, excepto el adolescente que es ahora mismo el que más me necesita. Se llama Oliver. También se sienten orgullosos. Pero por ejemplo a Oliver le cuesta decirlo claramente en el Instituto. Ahí veo que todavía tenemos ciertos complejos.

- ¿Qué opinas de la posibilidad  de que la Iglesia Católica llegue a ordenar mujeres sacerdote? ¿Crees que ocurrirá algún día?  
- !Buff¡  Mira; nunca va a aceptar el ministerio de la mujer. La tradición manda en la Iglesia Católica. Entre otras cosas se basan en que Jesús no eligió nunca "apóstolas", pero Jesús hizo con las mujeres lo que nadie ha hecho jamás. Fue maestro de ellas en una época en que estaba prohibido enseñarles, fue su amigo: amigo de María Magdalena, amigo de María y Marta, amigo de la samaritana....amigo de la adúltera que iban a apedrear...Jesús devolvió a la mujer la dignidad que durante tantos años se nos ha quitado. Se saltó la religión y las normas de su época, rompió con todo. Y era Dios.Y en el Nuevo Testamento aparecen mujeres colaborando con Pablo, discipulando, enseñando, predicando y profetizando. En fin, es  un  tema muy interesante. Pero la Iglesia Católica no se moverá.

Ocurre lo mismo que con la prohibición de usar métodos anticonceptivos (!qué aberración¡), porque según ellos, no según la Biblia, el acto sexual es sólo para procrear. ¿De dónde se han sacado eso? Es la imagen que tienen de la mujer y del sexo desde la antigüedad,como de algo malo y pecaminoso.

- ¿Cómo ves la situación actual de la convivencia entre distintas religiones en España, católicos, ortodoxos, evangélicos,musulmanes..? ¿Crees que la llegada de inmigrantes,con el paso de una generación, nos hará más tolerantes o generará más problemas?
-Yo creo que habría que diferenciar. A nivel social, de la gente de a pie, hay buen ambiente y creo que bastante tolerancia de las diferentes religiones, precisamente por influencia de la inmigración. Creo que se acepta al diferente bastante mejor que hace unos años. Aunque más que respeto yo creo que es en parte indiferencia. Es un "mientras no nos molesten ni nos quiten trabajo, que crean en lo que quieran". Otra cosa es a nivel de jerarquía. En este sentido la Iglesia Católica sigue defendiendo un monopolio religioso. Ella es “la” Iglesia, y se muestra permisiva más que convivir con el resto de creencias o religiones. Sigue siendo la privilegiada a la que se dan todo tipo de concesiones.No se trata sólo de temas económicos. Nos cuesta a veces que nos den permisos para realizar actos. No se nos desgrava sino una pequeña parte de lo mucho que damos a nuestras “parroquias evangélicas”, se facilitan locales gratuitos a las parroquias católicas mientras que una iglesia evangélica o protestante tiene que además de autofinanciar su compra sufrir las mismas normas legales que un comercio, etc..

-Por curiosidad, ¿Qué opinión te merece la Iglesia dela Cienciología que recientemente ha llegado a España?
-Pues mira, para empezar no son una religión y menos una iglesia. Su mensaje no se basa en un Dios o trascendencia y una relación espiritual con El, como las religiones monoteistas (católica, protestante, islam, judaismo) u otras. Son una institución que trabaja con unas técnicas mentales que ofrecen dar paz al individuo y serenidad. Trata de sacar a la luz los problemas del individuo, a través de un aparato que se llama el E-metro, que no tiene ninguna base científica creíble. La realidad es que se trata de una técnica mental, sin bases serias, que además –según afirman los medios de comunicación- mueve mucho dinero a su alrededor. En fin, es mi opinión. Nada que ver con un planteamiento religioso, o cristiano.
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