A sus 66 años, es quizás la mujer más influyente y poderosa del mundo mediático alemán y de Europa. La sorprendente carrera de Liz Mohn se inicio en 1958, cuando, a los 17 años y con su nombre de soltera -Elisabeth Beckmann-, comenzó a trabajar de telefonista en la empresa que hoy dirige con mano de acero.

Su vida cambió radicalmente cuando asistió a una fiesta de la empresa. El destino quiso que Reinhard Mohn, el hombre que había levantado el imperio desde las ruinas después de la guerra, se enamorarade ella. La leyenda dice que el amor fue instantáneo y que esa noche la joven regresó a su hogar a las cinco de la madrugada.
 
" A partir de ese día, nada volvió a ser lo que era", escribió Mohn en su biografía ’El amor abre los corazones’.

Elisabeth Beckmann sólo cambió su apellido de soltera por el de Mohn 24 años después del primer encuentro entre ambos, y en ese lapso nacieron tres hijos. Poco antes de nacer la primogénita, aceptó casarse con un empleado de la empresa para esconder la verdadera identidad del padre de la niña.

Historia de amor y poder

Cuando Reinard Mohn decidió separarse de su primera mujer, los hijos conocieron la verdadera identidad del padre.

En noviembre de 1982 y con 61 años cumplidos, Reinhard Mohn contrajo matrimonio con la ex telefonista del consorcio, Fue entonces cuando la sociedad alemana comenzó a conocer a Liz Mohn, quien tardó otros 20 años en convertirse en la jefa indiscutida del gigante alemán.

Desde 2002, cuando ocupó el cargo de presidenta del consejo de administración de Bertelsmann, los alemanes se vieron obligados a añadir una nueva palabra el diccionario, una mezcla de inglés y alemán, para poder decir con justicia el rol que aún desempeña Liz Mohn: "Eine Powerfrau". "Una mujer poderosa".

Ahora Liz Mohn controla con mano de acero y junto a dos de sus hijos, Brigitte y Cristoph, un imperio que da trabajo a más de 80.000 personas en todo el mundo y que incluye revistas, periódicos, el grupo de televisión RTL y casas editoriales tan exquisitas como Random House.

El volumen de negocios del grupo alcanzo a 19.300 millones de euros en 2006. Desde su cargo en el consejo de administración, Liz Mohn representa el derecho de voto que tiene la Fundación Bertelsmann, propietaria del 76,9% de las acciones del grupo y la propia familia Mohn, que a su vez posee e 23,1%.


Liz Mohn recibió el 4 de julio de 2007 en la sede de la Embajada de España en Berlin la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, como un reconocimiento a su papel y al de su Fundación a favor del cambio social con proyectos para el fomento de las bibliotecas públicas y la responsabilidad cívica en España. Cuando se hizo pública la decisión del Consejo de Ministros, la rama española de la Fundación recordó en su pagina web que Liz Mohn, además de ocupar el cargo de presidenta de la Fundación, también es miembro del consejo de administración de Bertelsmann AG.