El año próximo cumplirá 25 en el ejercicio de su profesión. Y en los ocho que lleva como decana de su colectivo, una de sus máximas preocupaciones ha sido reivindicar el papel de los procuradores. “Siempre se dice que vamos a desaparecer. Quizá no hemos sabido transmitir que nuestra labor es proteger la igualdad de las partes y que esta función es fundamental”. Soltera y sin hijos, forma parte de ese 50% largo de procuradoras que ejercen en España. “No tienen que valorarnos por ser mujeres, sino por nuestra profesionalidad –dice–. Las mujeres, quizás, tenemos un sexto sentido, percibimos y transmitimos las cosas de otra manera. Me gustaría que la justicia fuese más rápida y eficaz, pero no creo que funcione mal”.

UN RETO

Asumir las competencias en la ejecución de sentencias y poner en marcha las notificaciones judiciales por internet.