800 años de historia, 50 Universidades públicas en todo el territorio nacional y tan sólo 10 mujeres que han tenido en sus manos, en todo este tiempo, el bastón de mando de más alto grado en el mundo académico. A sus espaldas, estas diez pioneras tienen un largo y arduo camino recorrido que ha servido para “romper un techo de cristal” que impedía, por cuestiones de género, ocupar el lugar que por talento se habían ganado.

Las cifras hablan por si solas: a pesar de representar más del 60 por ciento del alumnado universitario, apenas hay un 36% de profesoras titulares, trece de cada cien catedráticos son mujeres y, en la actualidad, tan sólo hay tres rectoras en ejercicio.

Elisa Pérez Vera fue, entre 1982 y 1987, la primera mujer española en asumir la responsabilidad de ser la primera Rectora de una universidad pública, en este caso la UNED, única entidad que repitió con una fémina en el rectorado, Araceli Macía Antón, entre 2001 y 2005. Además de ellas, han ostentando la vara de mando Josefina Gómez Mendoza, de la Universidad Autónoma de Madrid (1984 / 85); María Luisa Tejedor Salguero, de la Universidad de La Laguna (1990 / 95); Rosario Valpuesta Fernández, de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (2001 / 03); Carmen Ortiz Lallana, de la Universidad de la Rioja (2001 / 04); Rosa María Virós Galtier, de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (2001 / 05); así como Adelaida de la Calle Martín, de la Universidad de Málaga; Anna AMría Geli de Ciurana, de la Universidad de Girona; y Montserrat Casas Ametler, de la de las Illes Baleares que, desde 2004, 2005 y 2007 respectivamente ocupan esta distinguida posición.

Sin embargo, este homenaje se antoja con un cierto regusto agridulce. Por un lado, la innegable necesidad de reconocimiento a estas diez féminas que, en palabras de la Catedrática de filosofía Amelia Valcárcel "están en el saber para quedarse" y gracias a las cuales "las mujeres tenemos derecho a tener expectativas en el mundo académico". Por el otro, el hecho de que, en pleno siglo XXI, tengamos que celebrar lo que el narrador del acto, Iñaki Gabilondo, ha calificado como "la excepcionalidad que todas ellas representan".

El emotivo acto que ha tenido lugar en el salón de actos del edificio de Humanidades de la UNED, única Universidad española que puede "presumir" de haber tenido a lo largo de su historia dos rectoras, ha contado, entre otras personalidades, con la asistencia de la Vicepresidenta Primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega; de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído; y de la Presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas.

En el transcurso del homenaje, se ha presentado el documental "Some Day/Algún día", un canto de esperanza que recogía el sentir común de las allí presentes "venceremos, pese a todo, venceremos algún día en lo más profundo de nuestros corazones... caminaremos unidos, algún día". Además, se les ha vuelto a entregar el bastón de mando propio del cargo que algunas ostentaron y otras tres aun mantienen “para que lo uséis”, como le dijeron en su toma de posesión a Elisa Pérez Vera allá por el año 1982.

La historia de la mujer en la universidad no ha sido, ni mucho menos, un camino de rosas. Hasta el siglo XVIII no se registran las primeras constancias de estudiantes femeninas en las aulas y, las pocas que había, tuvieron que verse hasta comienzos del siglo XX, privadas de la consecución de títulos acreditativos de sus estudios. Las pocas intrépidas que se atrevían a explorar este mundo exclusivo de hombres, incluso tenían que hacerlo vestidas como uno de ellos, “rompiendo un tabú tan secular en la sociedad como lo era la diferenciación por la vestimenta entre ambos sexos”, llegó a afirmar María Zambrano.

No obstante, aunque aun queda mucho por recorrer porque, como dijo en su discurso de apertura Amelia Valcárcel “las mujeres tenemos que trabajar el doble para conseguir la mitad”, estamos en el camino, según Juan Antonio Ullastres, actual Rector de la UNED, de que estos actos resulten algún día “superfluos por innecesarios”.