LOLITA: CALIDAD DE AMOR MATERNO

“Lo que has heredado de tus padres conquístalo para poseerlo”, decía Freud. Lolita ha conquistado cuanto le transmitieron sus mayores y ha organizado una subjetividad tan bien compuesta que parece una canción de esas que se tararean y sirven para alegrarte la vida. Dice que ha heredado el amor que la gente tenía a sus padres. Pero a ella la quieren como Lolita, no como hija de, porque es una persona auténtica, de verdad, sin trampa ni cartón. Todo lo que toca le sale bien, porque se hace responsable de ello y le pone a todo mucho sentimiento, aunque siempre con los pies en la tierra, lo que quizá tenga que ver con el papel de hermana mayor.

Lolita es sobre todo madre, madre de sus hijos, Elena y Guillermo, pero también madre de sus discos y su arte. Tiene un interior femenino, fecundo y armónico, que es pura vibración, porque ha conseguido querer a sus primeros objetos de amor con sus defectos y sus virtudes, y a sus hijos con la calidad de amor que ella dice recibió de su madre. Lolita, te propone lo que dice la canción: “Abre la ventana y deja que entre el sol, deja que la tristeza se muera en un cajón”. No tiene dudas sobre sí misma, y se percibe enseguida.

Sabe lo que desea y no ignora que la felicidad se encuentra en las pequeñas cosas cotidianas, rodeada de los que más quiere. Como ella dice en una de sus canciones: “Y es que la vida pasa tan deprisa que hay que vivirla sin pausa pero sin prisa”. Su hermano Antonio murió de pena, como ella dice. Lolita vivió a pesar de la pena y sigue caminando. Viviendo y compartiendo con nosotros canciones que nos hablan de amor. Se merece lo que quiere: que la cuiden".

Estilismo: José Herrera
Peluquería y maquillaje: Rebeca Trillo para Mac y Skarfoff