La mayoría de los diputados, tras las consultas de Efe, coinciden en una cosa: sus vacaciones se han quedado cortas, apenas quince días a partir del 1 de agosto.

Alguno reconoce con sorna que su descanso estival se ha quedado en un suspiro por aquella "fama de vagos" que hace meses comenzó a propagarse por las calles, de modo que, en nombre de la responsabilidad, según las palabras del diputado -que para esta cuestión pide anonimato-, decidieron trabajar "a destajo" a lo largo del mes de julio.

Pero lo peor de todo, añade la misma fuente, es que muy pocos pueden cogerse las vacaciones tranquilos, ya que por el horizonte del mes de agosto se intuye alguna Diputación Permanente o alguna Comisión parlamentaria.

Así que para evitar sorpresas desagradables, muchos diputados han optado por no irse muy lejos de casa o por organizar viajes de una semana.

A otros, sin embargo, estas vacaciones "cortas" les han frustrado los planes, o los de su pareja. Es el caso del portavoz del BNG, Francisco Jorquera, quien con su mujer había planificado un viaje de una semana a Roma que todavía no sabe si podrá hacer. Si falla su objetivo principal, elegirá un plan B, un viaje de menos distancia, probablemente por Portugal. El resto de su descanso estival lo completará en un pueblo en la provincia de A Coruña.

El portavoz socialista, José Antonio Alonso, dividirá sus dos semanas de vacaciones entre una playa del sur de España, a la que irá porque le encanta a su hijo, y un viaje "más aventurero" por el sur de Inglaterra. Su prioridad en ambos desplazamientos es desconectar.

Alonso quizá se encuentre con su homóloga en el grupo del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, quien también se decanta por las largas playas del sur para disfrutar de la primera parte de sus vacaciones, y lo hará en familia, con algunos amigos y con el móvil en silencio. Portugal será el destino de la segunda parte de su periplo estival, país que conoce bien por los orígenes de su marido.

A partir de aquí, los planes de los políticos son de piñón fijo: el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, hará lo de siempre, lo que no significa que le aburra, al contrario, pues es lo que "más feliz" le hace, y así, estará unos días frente al mar en Aigablava, cerca de Begur, dando paseos en su barquita, y luego en su pueblo de Vall d’Arán, paseando por el monte.

Joan Ridao, de ERC, no emplea mucho tiempo para resumir su plan de verano: "descanso total" en su refugio estival, donde, pese a todo, acabará de escribir un libro sobre el Estatut.

Hay otros como Gaspar Llamazares que, aunque lector entregado y acérrimo, buscará el descanso absoluto en su tierra asturiana bien acompañado por su familia, por los amigos de toda la vida y por dos invitados de excepción, "las fabes y la sidrina".

Joan Herrera, de ICV, resume el espíritu de sus compañeros: "descansar, descansar y descansar". Al diputado de UPN, Carlos Salvador, le debe sonar a chino. Preguntado por su plan de verano, responde: "Gira interpueblos" para estar con los militantes.

Gajes del oficio.