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En tu dieta del futuro habrá insectos

Crecerá el uso de superalimentos, se popularizarán las alternativas a la carne, los insectos llegarán a la mesa y buscaremos el efecto preventivo de la alimentación.

Piruletas y dulces, con insectos en su interior.
Piruletas y dulces, con insectos en su interior. GTRES

¿La tortilla de patata del futuro se cocinará sin huevo? ¿Seremos los españoles capaces de atrevernos con los insectos o prescindir de la sobremesa? Los avances científicos y tecnológicos han sido el gran motor de la evolución en las últimas décadas. Traen consigo nuevos hábitos, modifican nuestro ritmo de vida y también nuestras costumbres.

En los últimos años el software se ha instaurado por completo en nuestras vidas… y en nuestros platos. Hoy es habitual reservar mesa en un restaurante, fotografiar y compartir nuestras experiencias gastronómicas en las redes sociales o llevar el control de la dieta a través del teléfono móvil. Nuestra manera de relacionarnos con la comida ha cambiado por completo.

Sin embargo, la revolución tecnológica no termina ahí. Pronto superará apps y dispositivos para llegar a los alimentos que ingerimos, según vaticina Reimagine Food, centro de innovación de la alimentación del futuro. Según su investigación, así son las tendencias que marcarán nuestra dieta en 2020.

  • Superalimentos ricos en proteínas y nutrientes que asegurarán el consumo diario que necesitamos. Con algunos de ellos -como las bayas de Goji, la chía, el kale o la quinoa-, ya estamos familiarizados, pero aún existen muchos por descubrir, como el vegetal asiático Kahi-Nam, que reúne las propiedades del brócoli, las espinacas y la col (proteína, fibra, hierro, magnesio, vitaminas, antioxidantes). La empresa GreenOnyx ha creado un pequeño electrodoméstico para cultivarlo en casa.
  • Alternativas a la carne: Tendremos a nuestra disposición nuevos alimentos que sustituyen ingredientes animales por vegetales casi sin variar sabor y textura. Desde Modern Meadow (creadores de la hamburguesa in vitro), impossible foods (carnes y quesos sin utilizar animales), hampton creek, (huevo con proteína vegetal) a beyond meat (sustitutos de pollo y ternera con proteínas de origen vegetal). Y si Mercadona ha creado su propia línea de “carne vegetal”, es que el 'meatless power' pega fuerte.
  • Insectos. Las fuentes alternativas de proteínas consolidan y los insectos van a jugar un papel crucial en ese panorama. Y si no, que se lo pregunten a la FAO, que predica las virtudes de la entomofagia -así se llama el hábito de comer insectos- y ya ha identificado 1.900 especies de insectos aptas para el consumo humano, o a las numerosas empresas dedicadas a la comercialización de barras a base de harina de grillo que han surgido en los últimos años, como Exo, Jungle Bar, Chapul o Crobar, por citar algunos. Si los bichos no te van, siempre puedes animarte con los guisantes -son el vegetal con mayor valor proteico, con el que ya se fabrican snacks, pasta e incluso batidos.
  • Sustitutos de los alimentos. Los nuevos ritmos de vida marcan nuestras preferencias a la hora de comer. Y lo cierto es que cada vez optamos más por comida preparada, pero también queremos una alternativa sana, rápida, y que no nos complique mucho la vida. De esta problemática nació Soylent, el alimento de moda en Silicon Valley: un batido que aporta todos los nutrientes y las calorías necesarios para un día. Algunos lo consideran la comida del futuro, otros el anti-food. Y no son una rara avis. MealSquares y otras startups con productos similares han conseguido rápidamente jugosas inversiones que les auguran un futuro prometedor.
  • Alimentos que curan o previenen: Bebidas antioxidantes, refrescos probióticos (con bacterias beneficiosas para la digestión y el sistema inmunológico), snacks aptos para diabéticos, pharma foods… Los alimentos que contribuyen a prevenir o curar patologías diversas son categorías emergentes, alineadas con las nuevas preocupaciones del consumidor.
  • Alimentos inteligentes: Nanotecnología en nuestro estómago. Alimentos que nos permitirán observar su trazabilidad y comportamiento en tiempo real dentro de nuestro organismo. En esta categoría también incorporaríamos el poder que nos ofrecerá la tecnología para personalizar los alimentos según nuestras necesidades o enfermedades.

Para algunos expertos, estos cambios están llamados a salvar al planeta y la salud de la humanidad, otros los consideran auténticos destructores de nuestra cultura gastronómica. Aunque puedes estar tranquilo porque, aunque tengamos que preparar la tortilla con huevos que no son huevos o con patatas que crezcan en un huerto vertical o que estén hechas de algas o contengan algún otro grillo, lo que es seguro es que la tortilla de tu madre (o la tuya, por qué no) seguirá siendo la mejor del mundo.