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La vida de Julen Lopetegui fuera del campo

El pasado 21 de julio le nombraron seleccionador nacional y su día a día profesional dio un giro completamente radical. Pero, ¿cómo es el guipuzcoano más allá del fútbol?

Julen Lopetegui en uno de sus primeros entrenamientos como seleccionador nacional.
Julen Lopetegui en uno de sus primeros entrenamientos como seleccionador nacional. cordon press.

Un mes y una semana antes de celebrar su 50 cumpleaños, a Julen Lopetegui le hacían uno de los mejores regalos de su vida. La Real Federación Española de Fútbol anunciaba que el antaño entrenador de las categorías inferiores de La Roja –y del Real Madrid Castilla, Rayo Vallecano y Oporto– era el elegido para tomar el relevo de Vicente del Bosque. Hace unos días debutó de manera oficial con un aplastante 8-0 a Lienchestein.

Al Julen profesional lo conocemos más que de sobra desde que debutara a principios de los 80 bajo los palos del filial de la Real Sociedad. ¿Pero cómo es su vida cuando se quita el chándal? ¿Cómo fue su infancia? ¿Qué otras inquietudes tiene?

Una saga de forzudos

Nacido en la localidad guipuzcoana de Asteasu, Julen y sus dos hermanos crecieron a la sombra de su padre, uno de los hombres más fuertes del País Vasco: José Antonio Lopetegui, 'Agerre II, famoso levantador de piedras cuyo apodo respondía al diminutivo del caserío familiar, Aguerreondo.

Un hombre tan fuerte como trabajador que, junto a su esposa, regentaba un asador en la planta baja de su domicilio y en el que, como recuerda el hermano mayor de Julen, Joxean, sus hijos echaban una mano cuando así se les requería. A José Antonio padre le ofrecieron un buen puñado de miles de pesetas por dejarlo todo y adentrarse en el mundo del boxeo, pero declinó la oferta para seguir dedicado a lo que realmente le importaba en la vida: su familia.

La senda de su padre

"Julen tenía una planta espectacular y, además, era rubio. Se dejaba querer", un amigo recuerda en 'Las Provincias' el enorme éxito que tenía entre las mujeres desde muy joven, cuando iban a las fiestas de los pueblos y ellas solo se fijaban en él. Él es uno de esos amigos que hace unas semanas le hicieron un sentido homenaje en su tierra tras el nombramiento oficial como sustituto del Marqués Del Bosque. Y si su padres y sus tíos se dedicaban a deportes donde se exhibía la fuerza, a Julen le dio por el fútbol –a su hermano Joxean, por el frontón, práctica en la que destacó durante dos décadas–.

En ese mundo alcanzó la gloria: como futbolista, como entrenador… y como marido. Sí, porque fue también en la órbita del balompié donde conoció a la que es su esposa: Rosa Maqueda. El apellido les será familiar a los futboleros, porque es hermana de quien compartiera vestuario en el Real Madrid con Julen Lopetegui, Juan José Maqueda. Era 1989 cuando Julen comenzaba a viajar con la primera plantilla y su colega le presentaba a Rosa.

Poco después se casaban y siempre ha permanecido en un discretísimo segundo plano. Como él. Ni en la época de máxima popularidad del cancerbero fueron un matrimonio que apareciera en los medios. Vamos, una historia completamente diferente a la que estamos acostumbrados hoy en día, donde cualquier pareja de futbolista acapara portadas, titulares y seguidores en las redes sociales. Eran otros tiempos. Esos en los que los futbolistas eran... futbolistas.

¿Profeta en su tierra?

La pareja ha tenido tres hijos: dos varones, de 21 y 16 años, y una niña –o más bien, una adolescente de 13 años–. Del que más noticias tenemos, gracias a las redes sociales, es del primogénito, Jon Lopetegui. Cuando la familia se trasladó a Oporto por motivos laborales del cabeza de familia, el joven ya se encontraba en Gales, concretamente en Swansea, cursando estudios de Económicas. Allí, en el equipo de la universidad, practica fútbol, aunque no parece haber heredado de su padre el amor por estar bajo palos.

Tiene un carácter muy fuerte y da mucha importancia a lo afectos"

El amigo al que nos referíamos antes y que resaltaba esas virtudes de Julen con las mujeres desde mozo, es Javier Iraola, el carnicero del pueblo y su íntimo. Este, también en Las Provincias, resaltó de Lopetegui que "tiene un carácter muy fuerte y da mucha importancia a los afectos". Tanta importancia que, como asevera Iraola, "no se olvida de sus raíces y todos los años suele pasar unos días aquí con su familia".

El cariño de Julen a su pueblo, Asteasu, es el mismo que sus paisanos le tienen a ese muchacho que empezó quemando las chuletas del asador de su padre porque, cuando se ponía a jugar al fútbol, se le pasaba el tiempo volando. Y en virtud de ese mismo cariño, quizá sea hora de que esa pintada que campea en una de las puertas del polideportivo municipal –"Gane o pierda, España es una mierda"– sea borrada. "Esa mierda" la dirige el hijo de Agerre II. Razón de fuerza, ¿no?