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George y Amal Clooney, dos años de amor... y poder

El 27 de septiembre celebrarán su segundo aniversario de boda. Y, según apuntan todos los rumores y probablemente en contra de muchos pronósticos, siguen siendo tan felices como el primer día. Pero aparte de ser una de las parejas más glamurosas de Hollywood, los Clooney también se han afianzado como uno de los matrimonios más influyentes.

George Clooney ha cumplido su segundo aniversario de boda y asegura que Amal es su prioridad.
George Clooney ha cumplido su segundo aniversario de boda y asegura que Amal es su prioridad.

No fue una boda precisamente discreta. Se casaban en Venecia, la ciudad del amor (y de los turistas, claro). Las celebraciones duraron cuatro días y cuatro noches, con sus correspondientes almuerzos, cenas y fiestas. Los 100 invitados, entre los que se encontraban Matt Damon, Bono, Bill Murray, Cindy Crawford y Anna Wintour, llegaron al hotel Gran Canal en barco, taxi acuático o góndola, para regocijo de los fotógrafos que cubrían el evento. Y los novios, George y Amal Clooney, se encargaron de desplegar todo el glamur que se esperaba de ellos. Ella sacó a pasear su espectacular fondo de armario y su traje de novia firmado por Oscar de la Renta. Él puso su legendario encanto y su deslumbrante sonrisa de actor. Pero quizá precisamente por todo eso, el exhibicionismo de su amor levantó algunas suspicacias entre los más escépticos. Semejante ‘bodorrio’ no parecía encajar con el Clooney discreto, alérgico al compromiso y, sobre todo, al matrimonio, que llevaba años encadenando una novia con otra sin la intención de sentar la cabeza. En apenas unos meses, Amal parecía haber domado al soltero de oro. Pero la versión oficial de su historia de amor no convencía a todos. Hay quien quiso ver en el pomposo enlace estrategias ocultas. Pero la versión oficial de su historia de amor no convencía a todos. Hay quien quiso ver en el pomposo enlace estrategias ocultas

¿Boda por estrategia?

Pero el tiempo les está dando la razón: dos años después, los Clooney son felices. O, al menos, lo parecen. "A los 52 años encontré al amor de mi vida y soy realmente feliz. Estoy mucho más feliz de lo que jamás hubiera imaginado", ha explicado el actor recientemente. Pese a sus apretadísimas agendas –ella es una de las abogadas especializada en derechos humanos más solicitadas de Inglaterra y él está preparando su próxima película como director–, los Clooney procuran no pasar más de una semana separados. Además de la casa del actor en Los Ángeles y de su residencia en Como, Italia, la pareja ha restaurado una mansión del siglo XVII a las afueras de Londres, donde Amal tiene su despacho y George pasa largas temporadas entre rodaje y rodaje.

¿Quién querría vivir como un político?"

"Desde el momento en el que conocí a Amal, la idea de pasar el resto de mi vida con ella se convirtió en lo más importante para mí y lo que más felicidad me proporciona. No podría estar más contento con mi vida ahora", ha dicho.

En este tiempo, Clooney ha ido levantando poco a poco el secreto del sumario y desvelando detalles sobre su relación desconocidos hasta la fecha. Como que, en realidad, él y Amal se conocieron en su casa de Como, Italia, cuando la abogada llegó a pasar unos días con un amigo del actor. Después de una temporada saliendo juntos, Clooney lo tuvo claro y decidió tirarse a la piscina: compró un anillo, preparó la cena, puso música y escondió la joya en una caja. Cuando le pidió a Amal que la abriera y ella vio el anillo, la abogada no reaccionó. Pero cuando el actor se arrodilló, se quedó sin palabras. Le costó 25 minutos articular una contestación. "Al final, le dije: 'Mira, espero que me digas que sí, pero necesito una respuesta porque tengo 52 años y se me podría romper la cadera en cualquier momento'".

Una discreta dama

Mientras tanto, Amal nunca se ha pronunciado sobre su relación. De hecho, jamás ha concedido una entrevista sobre su vida privada. En cambio, sí es una habitual en los medios británicos como experta en derechos humanos. Y, sin embargo, el escrutinio sobre su figura es constante. Cualquier pequeña curva a la altura de su ombligo es suficiente para poner en marcha la fábrica de las especulaciones sobre un posible embarazo. En el pasado, Clooney no ha demostrado excesivo interés por convertirse en padre. "Nunca ha estado entre mis prioridades",explicó en 2015, estando ya casado con Amal. Por otra parte, mucho se ha hablado y escrito sobre el supuesto futuro político de Clooney. O, mejor dicho, de los Clooney, que para algo son una power couple. El actor es una de las estrellas políticamente más comprometidas de Hollywood y lleva una década trabajando en diferentes causas humanitarias, como la denuncia del genocidio en Darfur. De hecho, en 2012 fue detenido por desobediencia civil mientras protestaba ante la embajada de Sudán en Washington.

El actor es una de las estrellas políticamente más comprometidas

Pero además, Clooney es un demócrata comprometido, que ha donado importantes sumas de dinero al partido y ha prestado su casa de Los Ángeles para organizar actos en los que recaudar fondos para los candidatos demócratas. Lo hizo en 2012 para Obama (y logró recaudar 15 millones de dólares en una sola noche) y volvió a hacerlo a beneficio de Hillary Clinton en una cena en la que el cubierto costaba 353.000 dólares por pareja. Por mucho que Clooney se empeñe en decir que no se plantea un futuro político, está claro que no es un afiliado del montón

La Casa Blanca

De hecho, su padre, el periodista Nick Clooney, aspiró a un asiento en el Congreso en 2004 y se puede decir que Clooney y Obama, que han jugado juntos a baloncesto y visto películas en la Casa Blanca, son buenos amigos. Sin embargo, para quienes interpretaron su boda con Amal como el camino más corto para encontrar a una first lady que le convirtiera en un candidato apto para aspirar a la Casa Blanca, Clooney ha querido dejarlo claro: jamás aspirará a la presidencia. Tampoco al despacho del gobernador de California, como se dijo. «Llevan preguntándome esto 20 años y la respuesta simplemente es no. ¿Quién querría vivir así? Soy amigo de muchos políticos y pienso que es un infierno. Así que no, no quiero meterme en política. No me interesa». Además, para aspirar a un puesto de ese calibre hay que tener un expediente impoluto. Y no es que Clooney haya llevado una vida escandalosa, pero como cualquiera, tiene un pasado. "¿Presentarme a la Casa Blanca? Me he acostado con demasiadas mujeres, he tomado demasiadas drogas y he ido a demasiadas fiestas", dijo en una ocasión.

A Amal tampoco le falta el trabajo ni las buenas conexiones. Además de estar en casos como la defensa del expresidente de Maldivas o del fundador de Wikileaks, Julian Assange, ha asesorado al gobierno griego acerca de los restos arqueológicos del Partenon que se exponen en el British Museum. Todo eso mientras lucha por el reconocimiento del genocidio armenio y da clases en la Universidad de Columbia.

Pero ahora la causa prioritaria del matrimonio Clooney son los refugiados sirios. No en vano, la propia Amal y su familia tuvieron que huir del Líbano a causa de la guerra civil. Lo que demuestra que los Clooney no son dos famosos comprometidos más sino que los jefes de estado les abren las puertas de sus despachos de par en par. En febrero, el matrimonio se reunió con Angela Merkel. Y en mayo, el Papa Francisco les recibió en una audiencia privada en el Vaticano. Parece obvio que los Clooney están lo suficientemente bien conectados como para ser influyentes sin tener que renunciar a sus carreras. Solo el futuro dirá cómo quieren ejercer ese poder.