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¿Por qué la Operación Bikini empieza en enero? Las 14 claves definitivas

La 'Operación Bikini' empieza ¡ya! Y tenemos buenas noticias: dura toda la vida. Si quieres transformar tu cuerpo y despedirte de esos kilos de más, sigue leyendo...

¿Preparada para la Operación Bikini... Definitiva?
¿Preparada para la Operación Bikini... Definitiva? Archivo

Olvídate de milagros, de efecto rebote, de dietas, de 'gurús' y del pasado... Deja la mente en blanco y da la bienvenida a la 'Operación Bikini'. Pero no la 'Operación Bikini 2016', sino la definitiva. La que cambiará tu cuerpo, tu actitud, tu alimentación, tu descanso y tus entrenamientos para ¡siempre!

¿Y qué necesitas? Tan sólo eso, dejar tu mente en blanco. 'Resetear' y empezar de cero. Porque, contrariamente a lo que te hayan contado antes, la 'Operación Bikini' no dura hasta que llega julio o agosto, sino toda la (tu) vida.

Quizás sea ese cambio de 'chip' lo que más nos cueste al principio. Normalmente, la mayoría de las personas que tratan de ponerse en forma o hacer una dieta abandonan porque, cuando consiguen sus objetivos, vuelven a cometer los errores de siempre.

Y es que sólo hay tres claves básicas para empezar nuestra 'Operación Bikini Definitiva': (mejor) alimentación, descanso y actividad física. Una vida sana se compone de esas tres patas. ¡Descubre cómo empezar!

La 'Operación Bikini Definitiva'

  1. Primero: Antes de nada, acude a tu médico de cabecera y cuéntale tus necesidadesy objetivos.
  2. Todos tenemos un pasado: La edad, el estado físico, el alcohol, el tabaco, las lesiones... Son condicionantes muy importantes a la hora de empezar una actividad deportiva. ¡No los pases por alto!
  3. Somos lo que comemos: Así que empieza por modificar tu dieta: incluye más alimentos naturales (frutas, hortalizas, vegetales...) y menos procesados (fritos, dulces, bollería en general...). Sí, hay que comer de todo y las dietas restrictivas no nos hacen ningún bien. ¿La clave? Sustitiye esas patatas por un poco de ensalada para acompañar a tu filete.
  4. El agua es importantísima: Ayuda en nuestra digestión, es diurética, no tiene calorías y, lo más importante, nos hidrata. Los famosos 2 litros de agua al día no son un mandamiento científico, pero ten en cuenta que la sed es el primer aviso de deshidratación.
  5. Tu sueño: Deberías dormir al menos 7 horas al día (no contamos la siesta), aunque lo ideal sería alrededor de 8. Durante el sueño, nuestro cuerpo se recupera del esfuerzo diario y la memoria se consolida. Así que no lo descuides.
  6. Todo cuenta: El cumpleaños de una amiga, la despedida de un compañero, la comida con tus padres... Nosotros mismos nos saboteamos nuestro plan. Cada vez que nos saltamos un entrenamiento, que trasnochamos o nos damos un capricho, nuestro cuerpo gruñirá. ¡Hoy no, gracias!
  7. Entrenar sí, pero con cabeza: Empezar a hacer ejercicio no es fácil y más si no hemos hecho nunca. Por eso es básico acostumbrar nuestro cuerpo poco a poco a ello.
  8. Antes: Comienza por dar largos paseos (al menos media hora al día) y 'activa' así tu metabolismo. Sube escaleras, no permanezcas sentada más de una hora seguida... Cualquier ocasión para moverte y cambiar de postura no deberías pasarla por alto.
  9. Al empezar con el ejercicio: Básico y primordial; elige una actividad que te guste, con la que te sientas identificada y, a poder ser, acompañada. Los primeros días son cruciales, pero no tengas miedo de dar un paso atrás si luego vas a dar dos adelante. ¿Qué has descubierto que no te gusta correr? No hay problema, ¡tienes mil deportes y actividades para elegir!
  10. Intensidad: Al principio, las primeras 2-3 semanas, no deberías sobrepasar el 60% de tu intensidad máxima. Puedes (deberías) hacerte con un pulsómetro para controlar tu nivel de esfuerzo. Así evitarás desde las molestas agujetas a las temidas lesiones.
  11. Objetivos: Sé realista, pero con determinación. Una talla menos, 5 kilos, una distancia que nunca pudiste correr... La meta la pones tú. Pero recuerda, cuando llegues a ella, ¡toca buscar una nueva!
  12. Hazte una foto todos los días: No hace falta que la compartas con nadie, pero es la mejor manera de saber que esto funciona. Si todo va bien, a las dos semanas ya deberías ver cambios. Y tras dos meses te sorprenderás... La motivación lo es todo. Y las podrás mirar siempre que quieras en tu 'smartphone'.
  13. Concédete un capricho: Le damos la vuelta al dicho 'mens sana in corpore sano'. Para mantenerte 'cuerda' con tu nuevo estilo de vida, a veces hay que saltárselo... Recompensas, premios o caprichos tienen por objetivo no desanimarte y que te dés un pequeño 'homenaje' cuándo te lo has merecido. Y no, no puede ser todos los días. El reto es llegar a uno por semana.
  14. Consulta con un profesional: No vayas por libre, al menos de primeras. Consulta con tu monitor en el gimnasio o con un entrenador personal. Es por tu salud, recuerda. Tu cuerpo te va a acompañar toda la vida. ¡Invierte en él!

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