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El negocio de la leche materna

Madres que no quieren amamantar, parejas gays, fanáticos de la vida sana... La venta on line de este "oro blanco" es un fenómeno al alza en Estados Unidos. Un mercado sin garantías y con muchos (y graves) riesgos.

Existe la vetna on line de leche materna, conoce sus riesgos.
Existe la vetna on line de leche materna, conoce sus riesgos. Fotolia

Madrid

No hay mejor leche que la humana. Amamantar a un hijo reduce las probabilidades de que en el futuro sea diabético, obeso y celíaco; por no hablar de que su sistema inmunológico va a ser mucho más robusto que el de los niños que han sido criados con biberón. A la evidencia científica se suma el consenso social: no hay madre (o padre) que no quiera lo mejor para sus hijos... ¿aunque tenga que comprarlo? Y, claro, donde hay demanda, hay mercado.

En Estados Unidos, la leche materna está a un clic del consumidor. Hay incluso un portal de internet especializado en el comercio de este oro blanco. En Onlythebreast.com, las fotos de bebés mofletudos acompañan a las de las bolsas de leche congelada, identificada con sus supuestas peculiaridades: "leche sana", "madre no fumadora", "100% bio, nunca ha probado el alcohol". Los precios: 1,77 € por 30 ml y 14 € por un biberón de 230 ml.

14€

por un biberón de 230ml

A Stephanie Herrera, dueña de The Pump Station, una tienda que promueve la lactancia materna, no le sorprende en absoluto. "Muy a menudo, las clientas son mujeres que no han podido dar el pecho a sus bebés, padres que han adoptado o que han tenido que recurrir a una madre de alquiler. Y luego están las parejas homosexuales", dice.

Herrera habla, incluso, de un servicio de nodrizas que amamantan a domicilio -al parecer, popular en Hollywood-, que ofrece la leche de madres jóvenes por 885€ a la semana más un depósito de 4.450 €, además de alojamiento para la nodriza y el hijo al que está amamantando. A cambio, el ama de cría está disponible 24 horas al día para su pequeño cliente.

"¿Por ética? No, por bacterias"

Stephanie, sin embargo, desaconseja comprar leche materna on line. ¿Porque no es ético? "No, porque no es seguro", afirma. Lo que inquieta a los consumidores estadounidenses es saber si están obteniendo lo que han pagado. Y más a razón de 710 € los 12 litros. Porque, ¿quien es realmente Sparry, la madre de San Francisco que asegura que come sin gluten y no prueba los lácteos ni la soja? Sparry está dispuesta a mandar su leche por mensajería, dice en su anuncio, pero nadie puede probar que lo que dice es cierto y hay razones para desconfiar.

En el Hospital Infantil de Cincinnati (Ohio), la pediatra Sheela Geraghty ha descubierto que tres cuartas partes de las muestras de leche comprada a través de internet están contaminadas por bacterias. "Ya pensaba que esto pasaría con leche enviada por correo -nos explica-. ¡Pero no podía imaginarme que iba a encontrar ADN bovino!". Como auténticas dealers [traficantes], algunas vendedoras cortan el producto con leche de vaca, algo que puede ser muy peligroso para los bebés. En internet, al menos una de cada cuatro muestras está mezclada.

Tres de cada 4 muestras compradas en internet tenían bacterias y leche de vaca.

¿Quién puede creer que es mejor comprar a precio de oro una leche que no sigue ningún protocolo de higiene y que viaja miles de kilómetros en condiciones no controladas? Para averiguarlo, me he creado un perfil en Onlythebreast.com. "Joven mamá de Los Ángeles propone vender su leche". No doy más datos, ni precios. Los aspirantes a clientes llegan rápidamente... pero no son los que yo esperaba.

Se trata de hombres, tienen mucha prisa y quieren leche en grandes cantidades. Cuando les pregunto por los bebés destinatarios... desaparecen. Solo Adrian, de 37 años, responde a algunas preguntas. No, no es un fan del bodybuilding (algunos vigoréxicos creen que las hormonas naturales de la leche materna son las mejores), ni de una extraña parafilia.

"Es por salud -asegura-. Me han dicho que tiene muchos beneficios y he pensado en probarla. Los precios son razonables y solo contacto con vendedores locales". Para Lena [nombre ficticio], que empezó a vender hace un año, "todos los consumidores son diferentes: los que la echan a sus batidos de proteínas; los padres que quieren estimular el sistema inmunológico de su hijo; los que la quieren para aplicarla sobre una herida... Una mujer me escribió porque su hija de seis años había tenido un accidente cerebral y le dijeron que las células regenerativas de la leche materna podían ayudarla".

Intercambio de neveras

Lena vende su leche a dos dólares los 30 ml y únicamente en su zona, California: "Solo la envío si está a menos de una jornada en coche desde mi casa, y en hielo. Si no, me encuentro con los clientes en sitios públicos, con mi neverita". Para esta estudiante es un buen modo de llegar a fin de mes. "Ya me sacaba leche para mis hijos y para mi marido, con lo que no cambia mucho la cosa". Si, has leído bien: su marido también la bebe.

Algunas vendedoras cortan el producto con leche de vaca, algo que puede ser muy peligroso para los bebés.

"No hay nada malo en querer dar lo mejor a tu bebé", explica Emma Kwasnica, una militante convencida (su foto en Facebook la muestra con los senos descubiertos y su recién nacido al lado... con un plano centrado en la placenta aún unida al cordón umbilical). Ella fundó Human Milk 4 Human Babies, una plataforma de intercambio gratuito de leche materna, anima a los padres a no aceptarla más que de mujeres desinteresadas y a las que conozcan. "Si hay dinero de por medio, la seguridad se reduce. Hay que ir a sus casas y verlas con sus bebés. Hay niños alimentados durante 16 meses con leche de otra mujer".

Muchos usuarios piden un certificado médico con un "negativo" en la prueba del sida. ¿Es suficiente? No hay nada que garantice que la donante saque su leche en unas condiciones de higiene óptimas. Todas afirman que se lavan bien las manos y no beben. Pero ¿cómo se puede verificar? Cuando le hablo a Emma sobre los estudios realizados a la leche por correspondencia, se incomoda: "Eso es una reacción patriarcal. La leche materna es un poder que tienen las mujeres y hay gente que no soporta que lo utilicemos. En realidad les damos miedo". Eso dice.

¿Sería posible en españa?

Vender leche materna por internet en nuestro país es una práctica alegal (no regulada), pero desde la Asociación Española de Pediatría advierten que adquirirla por esta vía pondría en riesgo la salud del bebé: "Para que la leche materna sea segura es necesario seguir directrices como las que usan los siete bancos de leche que existen, todos en hospitales. Eso supone un proceso de selección de las donantes, extracción higiénica, cultivos microbiológicos, pasteurización... Estos son requisitos que no se pueden comprobar en la venta on line".

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