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Leer en familia mejora la concentración

Con el arranque del nuevo curso los niños tienen que recuperar la rutina de estudio...

Leer en familia mejora la concentración.
Leer en familia mejora la concentración. GTRES

Conseguir que los más pequeños de la casa se concentren en sus tareas, sus lecturas o cualquier cosa que estén haciendo, puede ser bastante complicado, especialmente en esta época en que los niños se encuentran rodeados de más estímulos que nunca. Y esto no tiene que extrañarnos, ya que los adultos también encontramos muchas veces difícil centrar la atención en una tarea durante un periodo de tiempo.

Así, es interesante aprovechar cuando estamos con ellos para realizar actividades y rutinas que lleven a los niños a mejorar su concentración ya que supone una de las capacidades básicas del cerebro que nos hace capaces de desarrollar labores complejas, entender y memorizar textos largos y, de forma general, adquirir conocimientos, desarrollar habilidades y llevar a cabo tareas. ¿Cuál es el problema, pues? ¿Qué dificulta nuestra concentración? ¿Cómo se puede mejorar?

¿Nos desconcentra la tecnología?

Los expertos así parecen apuntarlo, aunque se trata de un tema que despierta controversia, ya que, aunque diversos estudios señalan que el aumento de estímulos electrónicos reducen e impiden la concentración tanto de niños como de adultos, no es menos cierto que las posibilidades de la era electrónica suponen un potencial de conocimiento muy superior a épocas anteriores.

El aumento de estímulos electrónicos reduce la concentración de los niños

Desde este punto de vista, la clave parece estar en el punto medio, ese que tan complicado es de localizar. Y así, aunque no hay que desestimar la rapidez y cantidad de la información que se puede conseguir por medio de nuestros dispositivos, no hay que olvidar tampoco que su abuso puede reducir la capacidad de atención y complicar el desarrollo educativo de los pequeños.

Los pedagogos están bastante de acuerdo en este último punto y, aunque en una encuesta realizada por 'The Pew Research Centre' muchos de ellos encontraban que internet es, en general, positivo para los estudiantes, hasta el 87% de ellos coincidían en señalar que las nuevas tecnologías están creando “una generación fácilmente distraible y con poca capacidad de atención”.

La lectura, una herramienta útil

Como apuntan investigadores como Maryanne Wolf y el Doctor Ken Pugh, la lectura es uno de los mejores ejercicios para desarrollar la concentración, y lo es precisamente porque es una de las actividades que más necesitan esa misma concentración. Esto es: igual que levantar pesas desarrolla los músculos que se necesitan para ese levantamiento, el concentrarse en leer ayuda a reforzar esa misma concentración.

Así, podemos decir que a medida que nuestros niños lean (y escuchen cómo les leemos) irán reforzando su capacidad de atención. Y aunque este es el ejercicio principal para desarrollar esta concentración, no está de más tomar nota de estos consejos que ayudarán a que esta actividad redunde en una mayor capacidad de atención:

  • Implicar al niño: Los peques, igual que nosotros, atienden más a aquellas actividades en las que se sienten implicados o entretenidos. Por eso, es una gran ayuda hacerse con libros sobre temas que sean de interés para el niño, que traten de asuntos cercanos a su experiencia o, incluso, que pueda sentir que él mismo protagoniza la historia, como es el caso de los cuentos personalizados.
  • Hacerle preguntas sobre lo leído: Para incentivar al niño en la lectura, y hacerle ver la importancia de prestar atención, resulta interesante repasar con el peque lo ya leído para ver hasta qué punto lo recuerda y para hacer que se esfuerce en recuperar el conocimiento recién adquirido.
  • Hacerle preguntas sobre cosas que no aparecen en el libro: De este modo, el niño relaciona y desarrolla la información que acaba de recibir, uniendo esa necesidad de concentración de la lectura con la imaginación, otro rasgo fundamental de su desarrollo.
  • Seguir las ilustraciones de los cuentos: Los cuentos ilustrados pueden ser una buena herramienta para que los peques se concentren más en los conceptos del libro, ya que relacionan imagen y palabra de una forma más automática.
  • Eliminar los estímulos electrónicos mientras se lee: Algo que resulta fundamental en cualquier actividad. Los estímulos electrónicos, como el ordenador, el móvil o la televisión, tienden a atraer nuestra atención de manera más intensa, lo que hace sencilla la distracción. Por eso, si lo que queremos es aprender y conseguir concentrarnos en la actividad lectora, deberemos apagar tele y ordenador y silenciar el móvil para evitar que nada nos evada del libro o cuento.