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Fertilidad: ¿Cuál es su auténtico precio?

Si piensas en un tratamiento de fertilidad, pregunta antes por los efectos secundarios. Las mujeres que los conocen de antemano los toleran mejor y tienen menos riesgo de tirar la toalla.

Mujer embarazada a contraluz.
Mujer embarazada a contraluz. Getty

Rosa P. y Alfredo G., de 34 y 36 años, llevaban años intentando tener un bebé. En la Clínica IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad) de Madrid confirmaron que Rosa padecía endometriosis ovárica y tenía las trompas obstruidas, pero también le indicaron que era una buena candidata para una fertilización in vitro (FIV). "Me decidí a hacerlo, a pesar de las historias para no dormir que me contaba la gente. Lo que me animó fue saber todas las mujeres que habían conseguido ser madres con este método. Más de 2.000 solo en España en 2016", explica Rosa.

"La palabra hormona asusta, pero si los tratamientos están bien indicados y si se usan las dosis correctas no tiene por qué haber problemas", explica el dr. Juancho García Velasco, director de la Clínica IVI de Madrid. Es importante aclarar que esos medicamentos se usan en combinación, y los efectos secundarios son resultado de la mezcla empleada en cada caso, de la respuesta de los ovarios y de la producción de hormona. "Yo les digo a mis pacientes que, si conocen de antemano sus efectos secundarios, los tolerarán mejor y sentirán menos ansiedad", resume el experto que, a continuación, nos asesora sobre los fármacos que se usan y sus efectos.

1. Medicamentos para generar más óvulos

    Clomifeno:

    • ¿Qué es? Es una hormona que se comporta como un antiestrógeno. Se toma en comprimidos durante cinco días al mes.
    • ¿Cómo funciona? Hace que la hipófisis (una glándula del cerebro) produzca más hormona estimuladora de folículos y consigue que, en vez de un óvulo, haya dos o tres.
    • Efectos secundarios. Alteraciones en el estado de ánimo, pinchazos en el vientre, cefaleas, sofocos y, menos probablemente, alteraciones visuales (como visión borrosa o de manchas), que desaparecen al interrumpir el tratamiento. No deben administrarse más de seis ciclos de clomifeno, porque nuevos estudios indican que, a más largo plazo, puede aumentar el riesgo de cáncer de ovario.

    Gonadotropinas

    • ¿Qué son? Más puras que el clomifeno, son hormonas inyectables.
    • ¿Cómo funcionan? Permiten controlar mejor la respuesta en la paciente, bien consiguiendo dos folículos (el lugar donde residen y maduran los óvulos antes de ser liberados) para ciclos de inseminación, o unos 10 para un ciclo de FIV.
    • Efectos secundarios. "Como cada folículo produce estrógenos, si hay varios a la vez habrá más cantidad de estrógeno circulante en el organismo y, por tanto, más efectos secundarios", aclara el doctor García Velasco. En general, la inyección de gonadotropinas suele producir un pequeño moratón transitorio en la zona del pinchazo. Otros efectos son hinchazón abdominal, tensión mamaria con sensibilidad dolorosa, dolor de cabeza y sensación de náuseas.
    • "Los niveles elevados de estrógenos pueden favorecer una trombosis, por lo que es vital hacer un buen seguimiento tras administrarlos. En cambio, son raros los casos de hiperestimulación ovárica, ya que se tiende a hacer estimulaciones más suaves que las de hace años".

    2. Fármacos que controlan la ovulación: Agonistas y antagonistas hormonales

      • ¿Qué son? Son hormonas inyectables. Los agonistas de la GnRh (hormona liberadora de la gonadotropina) son más clásicos y requieren 20 días de inyecciones. Con los antagonistas de la GnRh es suficiente con tres o cuatro inyecciones. Los resultados con uno u otro son similares.
      • ¿Cómo funcionan? Ambos bloquean la hipófisis del cerebro y evitan que la mujer que está en tratamiento y desarrollando varios folículos ovule por su cuenta y se pierdan esos ovocitos.
      • Efectos secundarios. Los agonistas pueden dar sofocos y reacción en la zona de la inyección. Los antagonistas no producen tantos efectos y requieren menos inyecciones, pero también pueden ocasionar molestias en esa zona.

      3. Para madurar los óvulos: HCG

      • ¿Qué es? La hormona estimulante de la maduración de ovocitos es la responsable de la hiperestimulación ovárica. Se administra a través de una inyección subcutánea.
      • ¿Cómo funciona? Estimula la maduración final de los ovocitos, paso indispensable para la inseminación artificial o la extracción de óvulos en una FIV. Es la hormona que se detecta en un test de embarazo cuando éste se produce, por lo que un test después de la inyección dará positivo, aunque no será un resultado real.
      • Efectos secundarios. Puede provocar sensación de distensión abdominal y provocar hinchazón de manos o tobillos, náuseas o vómitos, cefaleas y una mayor emotividad.

      4. Fármacos de apoyo al embarazo: Progesterona

      • ¿Qué es? Es la hormona que generan todas las mujeres después de ovular y hasta la menstruación. Puede administrarse por vía vaginal, oral o en inyección subcutánea.
      • ¿Cómo funciona? Se utiliza generalmente desde la inseminación o la transferencia de los embriones hasta, al menos, la prueba de embarazo.
      • Efectos secundarios.
      • Los síntomas son parecidos a los de los días previos a la regla: retención de líquidos, distensión mamaria y abdominal, dolor de cabeza, náuseas y somnolencia. "Es la hormona que más altera la estabilidad emocional. Pasa lo mismo que con la progesterona, que genera la mujer en su ciclo menstrual y con la que llevan los anticonceptivos", añade el doctor García Velasco.

      7 consejos del experto*:

      1. Pregunta a tu ginecólogo qué tratamiento va a emplear en tu caso y por qué.
      2. Consulta con el especialista qué efectos vas a notar y hasta que punto puedes llevar vida normal.
      3. Si el tratamiento incluye inyecciones, asesórate paras aprender a administrártelas tú misma. Es sencillo y te dará más autonomía.
      4. Si lees u oyes hablar de algún efecto que no te hayan comentado en la consulta, no dudes en llamar.
      5. Los analgésicos suaves (como el paracetamol) pueden ayudarte a reducir el dolor de cabeza y las molestias abdominales. En cambio, evita los antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno), que pueden interferir con la ovulación y la implantación.
      6. Si mantienes tu día ocupado, evitarás obsesionarte con los efectos secundarios. La actividad física es positiva. Es una buena idea pasear al aire libre, pedalear, nadar o hacer pilates. En cambio, se desaconsejan los deportes de impacto, como correr.
      7. Compartir tus preocupaciones y sensaciones con tu pareja o con alguien de tu confianza hará tu recorrido por todo este proceso más sencillo.

      * Doctor Juancho García Velasco, IVI Madrid.

      ¿Qué tratamientos usan hormonas?

      • Estimulación ovárica y relaciones programadas o inseminación artificial: Se administra medicación oral (clomifeno) o bien inyectable (gonadotropinas) para que, en vez de un óvulo, haya dos o tres y sea más fácil embarazarse.
      • Fecundación in vitro - ICSI. Se estimulan los ovarios para obtener suficientes ovocitos (de ocho a 12) y poder fecundarlos en el laboratorio. A los tres o cinco días se transfieren al útero materno. Como esta técnica requiere más ovocitos, las dosis de medicación hormonal pueden ser superiores y los síntomas asociados, también. Se emplean gonadotropinas junto con agonistas o antagonistas de la GnRh.
      • Donación de ovocitos y transferencia de embriones congelados: en ambos métodos se emplean estrógenos y progesterona. Las dosis no suelen ser muy altas, pero pueden producir retención de líquidos, intolerancia oral y cefaleas, además de alteraciones del ánimo.

      Objetivo: menos hormonas

      • La edad lleva cada año a más mujeres a someterse a tratamientos de fecundación in vitro: hoy se realizan más de 50.000 ciclos de FIV al año en España, las dos terceras partes en centros privados.
      • Gran parte del coste de los tratamientos se debe a los fármacos hormonales. Sin embargo, su empleo abusivo está causando la alarma de muchos expertos, que piden que se regulen las dosis.
      • "Los centros que abusan de estos fármacos buscan tasas de éxito más altas, sin tener en cuenta los riesgos", dice Francine Coeytaux, fundadora del Inst. para la Salud de la Mujer del Pacífico (EE.UU.). Uno de los efectos adversos es el temido síndrome de hiperestimulación ovárica, que afecta del 0,6 al 10% de las pacientes, en función de su historial y las dosis. Los síntomas son dolor y distensión en el vientre, náuseas, retención de orina y aumento de peso. El riesgo aumenta en casos de síndrome de ovario poliquístico, bajo peso, altos niveles de estrógenos, síndrome de resistencia a la insulina o menores de 30 años. En casos graves hay gran aumento de peso, trastornos electrolíticos, acumulación grave de líquidos en vientre y pecho, trombosis venosa e insuficiencia renal. Requiere tratamiento de urgencia, porque puede poner en riesgo la vida.
      • En cuanto a los efectos a largo plazo, muchos expertos reclaman más investigación. Aunque un estudio holandés de 21 años con 25.000 mujeres indica que el riesgo de cáncer mama es el mismo que el de la población general (1 de 9), exigen más estudios , sobre todo respecto a cáncer de útero.
      • Ante esas alarmas, muchas mujeres están volviendo la vista a la FIV en la que no se usa hormonas (la que hizo nacer a Louise Brown, primera niña probeta, en 1978) o con dosis muy bajas. Su tasa de éxito es del 7-10%, frente al 30% o más de la FIV con fármacos. "Cada paciente tiene una historia y factores de riesgo diferentes, por eso hay que estudiar el caso y sopesar riesgos y beneficios. Dicho esto, un único óvulo a veces no fecunda o el embrión no es bueno. Lo adecuado es emplear la mínima dosis necesaria en cada caso. No se trata solo de ser madre, sino de la salud", declara el dr. García Velasco.

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