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¿Por qué se repiten los sueños?

Como mensajes cifrados, los sueños nos hablan de nuestros propios deseos. Si cada noche te visitan las mismas imágenes, trata de averiguar por qué.

Los sueños se repiten por algo...
Los sueños se repiten por algo... Fotolia

Los sueños nos conmueven. Sus imágenes desempeñan una función importante, pues nos avisan de lo que deseamos y nos previenen para el futuro. El mensaje que ocultan nos intenta proteger y descargar tensiones internas que no han encontrado otra vía de expresión.

Su contenido insiste para itnentar transformar un conflicto traumático.

Inés salía de su sesión de psicoterapia cuando recordó un sueño que se le repetía antes de empezar el tratamiento. Había acudido a esta terapia cuando tenía 34 años. Entonces sufría problemas en el trabajo y con su pareja. Además, su padre había muerto tres años antes, de un infarto, al poco tiempo de quebrar su empresa. En aquel momento, Inés tenía un sueño de angustia que se repetía: se encontraba sentada en la parte de atrás de un coche, donde, en lugar del cinturón de seguridad, unas cadenas la sujetaban al asiento.

Nadie conducía el coche e intentaba llegar al volante, pero no podía alcanzarlo. El coche iba cada vez más rápido y caía por un precipicio. Ella se despertaba angustiada. Al poco de iniciar las sesiones, el sueño cambió, ya no se despertaba porque en el momento en el que se precipitaba al vacío, del coche salían unas alas y la cadena se rompía y podía conducir.

Inés estaba prisionera del deseo de estar junto a su padre. Al tener problemas en el trabajo, como sufrió su progenitor, suponía que caería también al vacío. Su caída en el sueño escondía el deseo de morir y fundirse con él, un deseo infantil al que aún no había renunciado. La muerte de su padre había sido algo traumático, repentino e inesperado, y la repetición de su sueño era un intento de expresar los conflictos inconscientes que ese acontecimiento le había provocado. No había podido elaborar el duelo. Cuando en un sueño aparece un contenido una y otra vez, es como si algo no dicho necesitara expresarse para ser transformado.

La verdad oculta

El contenido de un sueño insiste para intentar transformar un conflicto que se instaló en nuestro inconsciente de una forma traumática. Los sueños poseen dos tipos de contenidos:

  • El manifiesto: es lo que percibe el que sueña y el relato que hace de ello.
  • El latente: es el conjunto de significaciones a las que conduce el análisis de las imágenes del sueño. Ya descifrado, aparece como una organización de pensamientos que expresan aquellos deseos que son reprochables para el que los sueña. Se manifiestan de forma incongruente, porque albergan recuerdos de infancia.

Freud distinguía dos clases de sueños: los que tienen igual sentido y los que no. Entre los primeros encontramos:

  • Avergonzarse ante la propia desnudez. En estos sueños se cumple un deseo exhibicionista del sujeto.
  • La muerte de personas queridas. Puede aludir a antiguos deseos infantiles, donde los niños aman y odian a ambos padres, con la misma intensidad.
  • Perder el tren. Intenta aliviar el sentimiento angustioso de la muerte.

Entre los sueños de similar contenido manifiesto, pero distinto sentido, se encuentra aquellos en los que:

  • Se nada, se flota, se vuela. Volar tiene relación con sentir potencia tanto en lo sexual como para hacer frente a lo que deseamos en la vida.

Entre los símbolos oníricos más comunes se encuentra la casa, que representa el cuerpo. El femenino se visualiza en la fachada con salientes, pero también con estufas, estantes y cajones. El masculino se identifica con muros lisos, además de con abrigos, armas, máquinas... Los sueños son los mensajeros de nuestros deseos y conviene escucharlos. Si se repiten, aún más.

Las claves:

  • Los sueños son una de las formas por las que el inconsciente trata de enviarnos mensajes de nuestros deseos más íntimos y reprimidos.
  • Al estar dormidos, la censura consciente está más relajada, y entonces la burla se expresa, disfrazándose en imágenes absurdas, pero que simbolizan lo más importante de nuestro ser.
  • Ecierta medida, en el sueño se vive como realizado un deseo que ha sido imposible de cumplir en la vigilia, pero que intenta realizarse en la vida onírica.

El deseo inconsciente:

  • El surgimiento del deseo inaugura el psiquismo. El deseo hace vivir al ser humano y lo dirige hacía la búsqueda de la afirmación de sí mismo. Empuja a la persona a realizar lo que es más importante para ella y, cuando falla la realización, aparece la angustia, un síntoma que hace sufrir.
  • El deseo no se satisface del todo nunca y nos empuja a vivir porque en sus realizaciones parciales encontramos placer. Es la fuerza que guía nuestros pasos. Cuanto más dispuestas estemos a escucharlo, más dueñas seremos de nuestra vida.

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