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Quiérete desde dentro: la nueva autoestima

Un nuevo concepto, más allá de la autoestima, llega para quedarse... Se llama autoaceptación y sabemos cómo conseguirla (y disfrutarla).

Una mujer joven, sonriente.
Una mujer joven, sonriente. GETTY

La autoestima es uno de los conceptos más populares de la psicología, y también uno de los más tergiversados. La autoestima, según explica Jennifer Delgado, experta de Divan Psicólogos, hace referencia a nuestro nivel de aceptación y valía, lo cual implica tres aspectos fundamentales: la imagen que tenemos de nosotros mismos, cómo nos evaluamos y, en última instancia, los sentimientos que nos profesamos.

Comprender esto, como señala la experta, es fundamental porque nos brinda una idea de cómo se puede mejorar la autoestima (ella prefiere hablar de autoaceptación), y también nos indica que no suele ser un proceso rápido y no basta con repetirse "frases positivas". Así, la psicóloga revela cuáles son los signos que permiten identificar que tenemos una baja autoestima:

  1. Falta de confianza en nuestras capacidades, a pesar de que los hechos demuestran que podemos alcanzar buenos resultados.
  2. Preocupación excesiva por lo que piensen los demás, hasta el punto de tomar decisiones solo para lograr su aceptación.
  3. Sentirse inadecuados o que no somos lo suficientemente buenos, lo cual proviene de la tendencia constante a compararnos con los demás.
  4. Cambios de humor, que dependen de las críticas o los elogios de los demás.
  5. Pensar que no merecemos el amor y el respeto de los demás, y que si somos nosotros mismos, nos rechazarán.
  6. No nos aceptarnos tal como somos ya que le damos una importancia exagerada a nuestros "defectos".
  7. En otros casos, la baja autoestima se puede esconder tras rasgos perfeccionistas. De hecho, a menudo el perfeccionismo es solo un mecanismo para intentar compensar la falta de autoestima

A la hora de identificar cómo se comporta en el trabajo, la pareja, la familia y los amigos una persona con baja autoestima, lo más usual es que lo haga de manera sumisa, según la colaboradora de Diván Psicólogos. "Esa persona no suele compartir sus opiniones y deja que sean los demás quienes decidan ya que, en el fondo, cree que sus ideas no son dignas de ser tenidas en consideración y teme al rechazo. En muchos casos desarrolla una relación de dependencia pues piensa que si pierde a ese buen amigo o a la pareja no encontrará a nadie más", asegura la experta quien añade que esta creencia puede dar pie a situaciones complicadas, donde uno se pueda aprovechar de la debilidad del otro.

No obstante, en otros casos la persona con baja autoestima se comporta de manera diametralmente opuesta. Según asegura la psicóloga, puede asumir una actitud prepotente con los demás, llegando incluso a avasallarles. Esto se debe a que, en el fondo, siente una profunda inseguridad, pero desea proyectar una imagen de confianza. De hecho, si desestiman sus ideas puede sentirse insultada y lo toma como una grave ofensa personal.

Varía a lo largo de la vida

La autoestima no es inmutable. De hecho, Jennifer Delgado explica que es algo que varía a lo largo de la vida y que no siempre se manifiesta de la misma forma o en los mismos contextos.

Un experimento clásico de la psicología, revela la autora, mostró que cuando nos enfrentamos a situaciones que generan incertidumbre y en las que nos sentimos ansiosos, nuestra autoestima fluctúa. Estos psicólogos hicieron que varias personas que estaban esperando para realizar una entrevista de trabajo se sentaran al lado de un candidato muy bien vestido, que abría un maletín en el que se apreciaban libros y algunos objetos de valor. Otros se sentaron junto a un candidato vestido de manera informal, que tenía en la mano una novela barata.

Los psicólogos apreciaron que quienes se sentaron al lado del candidato más "competente" experimentaron una disminución de la autoestima, mientras que quienes se sentaron al lado del candidato aparentemente menos competente, se sintieron más seguros y confiados. Lo más interesante fue que esa variación en la autoestima impactó en sus resultados en las pruebas.

Esto significa, como revela la experta que, si bien la baja autoestima se puede proyectar en todas las esferas de la vida, en algunas áreas su impacto será más evidente que en otras. De hecho, podemos sentirnos más listos y competentes en ciertos campos del saber y pueden gustarnos algunas de nuestras cualidades mientras rechazamos profundamente otras características.

Actitud positiva y algo más

Para mejorar la autoestima, es importante comprender cómo funciona, lo cual significa que, ante todo, debemos ser pacientes y no esperar que ocurran cambios de la noche a la mañana. La autoestima se ha ido formando a lo largo de los años y se basa en creencias muy arraigadas, que no siempre es fácil cambiar. Por eso, en algunos casos, es mejor contar con la ayuda de un psicólogo o coach.

En cualquier caso, es fundamental entender que la autoestima tiene tres aspectos fundamentales: actitudinal, cognitivo y emocional, y que para mejorarla es necesario actuar en esas esferas. Esto significa que es importante mantener una actitud positiva y no tirar la toalla ante los pequeños retrocesos que siempre tienen lugar, pero también que es necesario cambiar algunos conceptos sobre uno mismo y sobre el mundo, así como aprender a aceptarse y amarse.

Es necesario cambiar conceptos sobre uno mismo y sobre el mundo, así como aprender a aceptarse y amarse"

JENNIFER DELGADO

Para mejorar la autoestima, un paso imprescindible es detectar y cambiar las creencias erróneas y limitantes que existen en su base. Por ejemplo, estas personas suelen realizar generalizaciones equivocadas a partir de un hecho aislado, sacan conclusiones que aplican a toda su vida. Si algo les salió mal, piensan que son unos fracasados y que nada les saldrá bien.

Otro problema en el que deben trabajar es el pensamiento polarizado ya que estas personas suelen llevar todo a los extremos y piensan en términos de blanco o negro. De hecho, suelen creer que las cosas, si no son perfectas, son un fracaso.

Estrategias sencillas para mejorar la autoestima

  • Convertir el diálogo mental negativo en frases más realistas y positivas. Por ejemplo, en vez de decirse: “No soy capaz de hacer nada”, debería decir: “No he obtenido los resultados que esperaba, pero si me esfuerzo, la próxima vez todo saldrá mejor”.
  • Resaltar los logros. En vez de centrarse continuamente en los fracasos y lo que no ha salido bien, es importante comenzar a focalizarse en los logros y los éxitos, aunque sean pequeños.
  • Dejar de compararse. Es importante comprender que todos somos diferentes, tenemos cualidades positivas y negativas. Por tanto, las comparaciones no tienen sentido porque nadie es superior ni inferior.
  • Comenzar a aceptarse. Una técnica muy sencilla para mejorar la autoestima consiste en hacer una lista de las cualidades y características positivas, esas que nos distinguen y de las que nos sentimos más orgullosos.

La baja autoestima se encuentra en la base de muchos trastornos psicológicos, como la anorexia y las adicciones, por lo que a menudo es uno de los problemas que se tratan en las sesiones de psicoterapia. También puede confunfirse con la depresión, la timidez y algunas fobias sociales.

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