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Las lecciones profesionales que aprendemos tarde (a no ser que leas esto)

Somos de lo que vivimos, pero ¿y si nos adelantamos a los errores en los que aún no hemos caído?

Fotograma de 'El becario' con Anne Hathaway y Robert De Niro.
Fotograma de 'El becario' con Anne Hathaway y Robert De Niro. D.R.

Nos pasamos toda la vida recibiendo consejos de nuestros padres y cercanos que luego no seguimos y cuando pasa el tiempo nos encontramos dando esos mismos consejos después de haber caído en ellos. ¿Qué tal si comenzamos a hacer caso a los que ya han pasado por lo mismo que nosotros?

Al contrario que la famosa frase "Prefiero arrepentirme de lo que hice y no de lo que dejé de hacer" vamos a darte pequeños tips para evitar caer en los pequeños errores de los que luego nos acabaremos arrepintiendo.

Lo primero que se escucha cuando pides consejos sobre la vida profesional es la misma: que el tiempo de trabajo no consuma tu tiempo personal. Esto tampoco significa que nos pongamos una alarma para salir "escopetados" de la oficina, pero sí saber controlarnos a la hora de salir continuamente mucho más tarde del trabajo. No vale tampoco hacer la trampa de llevarnos el trabajo a casa, hay que saber separar estos dos ámbitos de la vida para mantener una mente sana y ser capaces de desconectar.

Continuamos en la misma línea: tenemos que establecer nuestra lista de prioridades, en donde el primer punto debe ser la familia y evitar no llegar a la obra de teatro de tu hijo por haberte quedado más tiempo en el trabajo o incluso llegar a casa para cuando ya es la hora de cenar y dormir. El tiempo en familia es fundamental, para cada miembro de ésta.

Al principio de todos los trabajos estamos emocionados por las nuevas experiencias y proyectos por lo que acabamos cogiendo todo lo que nos ofrecen, pero hay que saber de cuántas cosas somos capaces de encargarnos, es decir, hay que saber decir cuándo decir 'No', lo mismo para cuando lelvamos tiempo trabajando: hay que aprender a delegar.

Sabemos que cuando llegamos a casa estamos cansados y el mejor plan que tenemos en mente en tirarnos en el sofá, chequear las redes sociales o poner la televisión, pero hay que saber cuidarse y sacar las fuerzas de donde podamos para dedicar unos minutos a nuestro cuerpo para hacer ejercicio y mimarlo. Nuestra mente no conseguirá estar concentrada mientras no cuidemos nuestro cuerpo y liberemos endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad.

Respeta tu tiempo de comida, no caigas en las opciones rápidas ni comas sobre el escritorio. Es necesario hacer pequeños descansos para poder seguir concentrados en nuestras tareas, aprovecha el tiempo destinado a la comida para desconectar cambiando de espacio.

Reconoce tus propios errores, somos humanos, errar está en nuestro ADN, pero también aprender; así que no te avergüences de haberte equivocado. Pero una reconocer nuestro error tiene tres partes: 'Soy responsable de este error', 'Lo siento' y 'Voy a aprender para no volverlo a cometer'. Te en cuenta que todas las profesiones cambian, no pares de aprender. Todos los campos están en constante evolución, apúntate a cursos para continuar profundizando en tu ámbito.

Si eres una persona con un temperamento fuerte tienes que aprender a ser más diplomática, el buen ambiente de trabajo es muy importante y la responsabilidad está en las manos de cada miembro del equipo. En los trabajos donde los proyectos van en grupo hay que saber defender nuestras ideas aprendiendo también a ceder en lugar de insistir en que nuestra idea es la buena. Conoce los límites y el grado de importancia de cada proyecto y no des más vueltas a la cabeza de las que merece.

Por último pero muy importante es que aunque resulte difícil, emite sólo críticas positivas que no te comprometan, incluso fuera del trabajo (la vida da muchas vueltas, no sabes quién será tu próximo compañero o jefe) tener una mente positiva empieza por nuestras palabras dichas en voz alta.


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