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La gimnasia hipopresiva aumenta la calidad del orgasmo

Practicar abdominales en apnea espiratoria aumenta la sensibilidad de la zona púbica y mejora el tono muscular del suelo pélvico.

Una mujer, practicando gimnasia hipopresiva.
Una mujer, practicando gimnasia hipopresiva. d.R.

La gimnasia abdominal hipopresiva, ejercicios de tonificación abdominal y del suelo pélvico, mejora la función sexual y el rendimiento de las relaciones sexuales. La contracción adecuada de la musculatura que se consigue gracias a los ejercicios hipopresivos aumenta el tono muscular del suelo pélvico, haciendo que las relaciones sean más placenteras. Según los expertos, se potencia también una mayor vascularización de la zona, aumentando la percepción y la sensibilidad y alargando el estado de excitación. Goyi Miranda, fisioterapeuta de Zagros Sports, y Raquel Rodríguez especialista en suelo pélvico, revelan cuáles son los beneficios que los ejercicios hipopresivos aportan a la salud sexual y cuál es la técnica para practicarlos correctamente.

La zona genital y pélvica, por ser la parte del cuerpo con un mayor número de terminaciones nerviosas, posee un mayor nivel de flujo sanguíneo. Por medio de los ejercicios hipopresivos en apnea se consigue aumentar aún más la cantidad de sangre, y por consiguiente de oxígeno, que llega a las zonas erógenas, aumentando el placer en el momento del orgasmo. Aunque se tiene la idea preconcebida de que estos ejercicios solo son beneficiosos para las mujeres, los hombres también pueden mejorar el tono muscular de su suelo pélvico y con ello su salud sexual y la calidad de sus relaciones. Los resultados comenzarán a ser visibles después de dos meses de entrenamiento diario con una rutina de entre 20 y 30 minutos.

Los abdominales hipopresivos se caracterizan porque se realizan en apnea espiratoria (fase de espiración total de aire y apnea mantenida), echando todo el aire de los pulmones. Es una técnica que combina el trabajo postural con el respiratorio, una actividad física más o menos moderada donde el asesoramiento por parte de profesionales es clave para adaptar la técnica y la postura. Además, antes de realizar los ejercicios es importante realizar una valoración del estado del abdomen y el suelo pélvico. Las fisioterapeutas recomiendan además sumar a los ejercicios hipopresivos una buena rutina de ejercicios Kegel, trabajo de contracción voluntaria de la musculatura del suelo pélvico.

La base técnica para realizar abdominales hipopresivos

  • Se basa en un fuerte control de la respiración y la zona abdominal. A través de la respiración, se abren las costillas y se eleva el diafragma. Una vez se haya adoptado la postura en que se quiere trabajar, se coge aire por la nariz dos o tres veces hasta que, en la última espiración, es decir, sin aire en los pulmones, se crea un bloqueo respiratorio. Se debe mantener la apnea durante unos 10 segundos. Con cada postura será necesario realizar tres apneas. Es clave no perder la postura durante la recuperación respiratoria, ya que esto también supone un trabajo para toda la musculatura.
  • La complejidad de esta técnica implica que cada ejercicio sea aprendido en sesiones de entrenamiento individual. Tras una o dos sesiones, según el nivel de adaptación de cada persona, pueden ser realizados en clases grupales. Siempre buscando continuidad y una práctica constante.
  • El objetivo es aumentar de forma periódica la intensidad de los ejercicios y maximizar los resultados para que el estado de la musculatura sea el óptimo, sin alcanzar una tonificación excesiva. Tras varias sesiones de hipopresivos se puede jugar con las posturas para complicar los ejercicios y variar su intensidad.

Los abdominales hipopresivos pueden ser practicados por cualquier tipo de persona, independientemente de su condición física y no presentan prácticamente ningún tipo de contraindicación. Eso sí, tal como explican las expertas de Zagros Sports, deben evitar esta actividad las personas con hipertensión arterial y las mujeres embarazadas. Otras pautas para practicarlos correctamente son:

  • Duración de las sesiones: Entre 20 y 30 minutos para no forzar el organismo. Durante las ocho primeras semanas se recomienda realizarlos de forma diaria, pudiendo reducir luego las sesiones de dos a la semana. Sus efectos podrán ser apreciados a medio y largo plazo.
  • Posición: Durante las primeras sesiones es preferible que los ejercicios se ejecuten desde una posición tumbados boca arriba. Al ser la primera vez que se reta al cuerpo con este tipo de ejercicios, boca arriba la gravedad no supone un obstáculo añadido. A medida que se vaya dominando la técnica, se podrá optar por diferentes posturas de pie o sentado.
  • Ropa aconsejada: La comodidad es clave, así que se debe usar ropa adecuada y que permita libertad de movimiento. Esto hará que la ejecución de los ejercicios sea más cómoda e incluso facilitará la percepción de los cambios que experimenta el cuerpo.

Y además, un extra que te podrá motivar especialmente. Con un programa concreto de entrenamiento, se pueden practicar abdominales hipopresivos en pareja de tal forma que ciertas posturas deban ser ejecutadas con ayuda de una segunda persona. Además de los beneficios físicos ya señalados por las expertas, se creará una complicidad especial entre la pareja también beneficiosa en la cama.

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