mujerHoy

belleza

Cinco mentiras que te impiden cambiar tu vida (a mejor)

Sin ofrecer soluciones milagro, 'Detox para cambiar tu vida', de la coach nutrcional Beatriz Larrea, invita a mejorar tus hábitos para siempre.

Beatriz Larrea, coach nutricional.
Beatriz Larrea, coach nutricional. LA ESFERA DE LOS LIBROS

Harta de probar todo tipo de dietas y de visitar especialistas, Beatriz Larrea, autora de 'Detox para cambiar tu vida' (La Esfera de los Libros); encontró en la formación académica y en su afán investigador la solución a sus problemas de sobrepeso y enfermedades crónicas. "Visité un sinfín de consultas de nutricionistas para que me ayudaran, pero en ninguna de ellas me hicieron esta sencilla pregunta: "¿Cómo te sientes, Beatriz?" Llegaba a la consulta, me pesaban, me ponían una dieta y listo. Pero no me ayudaban a resolver mis problemas emocionales, que eran los que me hacían comer sin control creyendo que así llenaría mi vacío", cuenta. Descubrió que el componente emocional era fundamental y que era necesario formarse tanto en el ámbito de la nutrición como en el del coaching. Cuando se dio cuenta de que, para sentirse bien tenía que basar sus hábitos en el amor y el respeto hacia sí misma, se sintió preparada no solo para mejorar su vida, sino también para ayudar a otras personas a lograrlo.

En 'Detox para cambiar tu vida. Cómo alcanzar un peso ideal y ganar en salud y belleza', Beatriz Larrea comparte en primera persona el resultado de su aprendizaje, ayudándonos a identificar los amigos y los enemigos del organismo. Suena bien, pero lo cierto es que, en la mayoría de los casos, somos nosotros los que nos ponemos las barreras para alimentarnos sin perjudicar nuestra salud. "Lo que busco es que vivas tu día a día con el máximo potencial, que te levantes con energía, que te mires al espejo y puedas decir que te gusta lo que ves y que te quieras, te respetes, te cuides y te conozcas", explica la autora.

No es fácil, sobre todo porque, tal como asegura Larrea, nos tenemos que enfrentar a esas mentiras que hemos tomado por verdades, simplemente porque nos hemos parado a cuestionarlas:

1. Si se anuncia, será porque es bueno. Tal como explica Beatriz Larrea, nuestro cuerpo está diseñado para que nos guste la sal, la grasa y el azúcar y la industria de la alimentación lo sabe y por eso invierte millones de euros en que consumamos sus productos. "Vas a un restaurante y te resulta difícil encontrar comida sana, acudes al supermercado y constantemente te están bombardeando con mensajes que transmiten que los alimentos procesados te dan la felicidad y nos van a hacer sentirnos mejor, cuando en realidad sucede lo contrario", argumenta.

2. Comer sano es más caro. La coach nutricional invita a hacer "la prueba del supermercado" que ella ha hecho en varias ocasiones. Así, asegura que si compras carne, leche, bollería, alimentos procesados y lo comparas con lo que te cuesta comprar verduras y frutas de temporada, legumbres, cereales integrales y huecos, la compra sale más barata. "Es uno de esos mitos falsos, que no es real, que está muy extendido, pero es mejor que cada uno lo compruebe por sí mismo", explica.

3. Los alimentos saludables son aburridos. "Cuando yo tenía sobrepeso y vivía en Nueva York, veía a la gente bebiendo zumos verdes y tomando comida saludable y me preguntaba qué haría esa gente para divertirse. Pensaba que era un horror de vida eso de comer sano. Pero mientras decía eso, padecía obesidad, acné, falta de energía, dolor de estómago y pesadez y además lo que veía en el espejo cada mañana no me gustaba", cuenta Beatriz. La experta insiste en el hecho de que estemos, en cierto modo, programados para creer que determinados alimentos o refrescos dan la felicidad y pensar que para comer sano tenemos que seguir una dieta a base de pechuga de pollo y verdura insípida. "Hay un montón de propuestas en mi libro para que tu comida te resulte atractiva, original y sabrosa", cuenta.

4. Los platos sanos son insípidos y no hay quien se los coma. Es otra de las excusas que solemos poner, pero Beatriz Larrea afirma que comer bien sabe rico, si bien es cierto que tienes que reacostumbrar tus papilas gustativas a los productos frescos y a otros sabores, si estás acostumbrado a consumir productos manufacturados y refrescos. "Se tardan unos 30 días en cambiar un hábito (algunos expertos lo fijan en 21 días) y aunque quizá al principio te sepa diferente o algo soso, verás que después se convertirá en tu normalidad. No tienes que estar usando la fuerza de voluntad todos los días para conseguir un estilo de vida saludable porque en cuanto te acostumbras a algo se convierte en un hábito", revela.

5. No tengo tiempo para comer sano o es demasiado difícil. Para la experta esto tampoco es una excusa válida, pues es algo que podemos hacer poco a poco, no de golpe. Así, comenta que no es necesario vaciar la despensa, tirarlo todo y comprar todo nuevo, sino que puedes empezar poco a poco, con pequeños cambios o sustituciones, como estas:

No elimines, sustituye

  • Cambia el café por el té verde o matcha.
  • Cena quinoa en vez de pasta.
  • Cambia la bollería por una tortita de arroz con mantequilla de almendra y plátano.
  • Sustituye un desayuno que incluye pan blanco por un batido de frutas.
  • Sustituye los frutos secos con sal y tostados por los crudos sin sal.
  • En vez de refrescos, toma agua con gas y una fruta.

Beatriz Larrea insiste en que la salud se construye poco a poco, que nada se hace de golpe y que a todo te acostumbras, pues es posible cambiar de hábitos y fortalecerlos cuando se toman decisiones conscientes.

Un desayuno que te aporte energía te ayudará a mantener hábitos saludables

Y la mejor manera para empezar es para la experta el desayuno ya que, en su opinión, si desayunas alimentos que te hagan sentirte bien y te den energía, en lugar de tomar un simple café o no desayunar, sentirás que has empezado bien el día, que has hecho algo bueno por ti y es probable que continúes con esa dinámica durante el resto del día: comer bien o incluso hacer algo de ejercicio para sentirte mejor. Pero si no desayunas entrarás en una dinámica negativa, pues a media mañana comerás cualquier cosa porque te entrará el hambre y esto quizá suceda también a lo largo del resto del día.

Aunque su propuesta no es prohibitiva, sí recomienda restringir ciertos alimentos como la carne roja o los lácteos, es decir, la proteína animal y sustituirlos por alimentos de origen vegetal, no procesados y ecológicos, como la leche de coco o las semillas, ya que aportan todas las propiedades que el organismo necesita.

Tras ese arranque, la experta invita a construir esos hábitos sobre la base del amor y el respeto hacia ti misma:"Si te quisieras como te debes querar, querrías lo mejor para ti".