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Día Internacional del alzheimer: la enfermedad del olvido

Lo padecen 45 millones de personas a nivel mundial y hoy recordamos cuáles son sus síntomas y ponemos en valor la figura del cuidador de quienes lo sufren.

Adolfo Suárez, Carmen Sevilla y Pasqual Maragall son tres de los rostros conocidos de nuestro país que asociados a esta enfermedad.
Adolfo Suárez, Carmen Sevilla y Pasqual Maragall son tres de los rostros conocidos de nuestro país que asociados a esta enfermedad. cordon press.

El alzheimer es un problema sociosanitario de gran magnitud y durante esta semana, el 21 de septiembre, se celebra el Día internacional de esta enfermedad.

El exalcalde de Barcelona Pasqual Maragall, enfermo de alzheimer, dijo hace tiempo en la presentación del documental Bicicleta, cuchara, manzana –que posteriormente se alzó con el Goya–: "Dicen que dentro de unos años, con los avances de la ciencia, esto se arreglará, pero Jordi, tú y yo ya no llegaremos…".

Se refería a su amigo, también político, padre de la Constitución y con el que compartía enfermedad, Jordi Solé Tura. El alzheimer ha afectado a otros personajes muy conocidos, como Adolfo Suárez y Carmen Sevilla.

Ciudad desconocida

El alzheimer afecta a una de cada 10 personas mayores de 65 años y la padecen 45 millones a nivel mundial –más que los enfermos de cáncer o sida–. Cada tres minutos se diagnostica un nuevo caso en el mundo y, desafortunadamente, hoy por hoy, no existe cura. Otros datos son que las personas más jóvenes no están exentas,  que afecta más a las mujeres y que aproximadamente el 40% presenta algún antecedente familiar.

Es como estar en una ciudad desconocida, donde no conocemos ni el idioma ni las calles

Se suele decir que es como estar en una ciudad desconocida, en la que no entendemos el idioma, no conocemos ni las calles ni a nadie. Se caracteriza por el deterioro progresivo de las facultades físicas y mentales que impide llevar a cabo las actividades de la vida diaria de manera autónoma y adecuada, llegando a una situación de total dependencia.

Comienza por pérdidas de memoria casi imperceptibles que van evolucionando a un deterioro progresivo de funciones como la memoria, el lenguaje, la pérdida del sentido de la orientación...Va acompañado, frecuentemente, de cambios en la personalidad perdiendo, de manera progresiva, la capacidad para llevar a cabo las actividades de la vida diaria hasta alcanzar un estado vegetativo. Se desarrolla durante un periodo medio de unos diez años.

¿Cómo prevenir?

Un problema importante es que, aproximadamente, un 40% de los casos podrían estar sin diagnosticar. Es posible que el enfermo no se dé cuenta de la situación debido a la alteración de la memoria. Se suelen realizar, por especialistas, test que miden si existe un deterioro cognitivo. Además, pueden emplearse pruebas de imagen para realizar el diagnóstico o descartar otras enfermedades afines.

¿Podemos hacer algo para prevenir la enfermedad de Alzheimer? No existe en la actualidad nada demostrado, pero parece ser que llevar una alimentación equilibrada, practicar ejercicio con regularidad, prevenir la diabetes tipo II, la hipertensión y la obesidad ayudan. La toma de antioxidantes, como la vitamina E o algún antiinflamatorio, podrían prevenir o retrasar su aparición. El ejercicio de la memoria y el desarrollo de actividades intelectuales, como leer, tocar algún instrumento o aprender un idioma, parece ser que podrían ser positivos frente a esta enfermedad.

Desgraciadamente, no existe ningún tipo de cura para esta enfermedad. En cuanto al tratamiento farmacológico, en las primeras fases de la enfermedad se utilizan una serie de fármacos –anticolinesterásicos– para tratar de retrasar el deterioro de los pacientes lo máximo que se pueda. Este tratamiento se combina con otros para aliviar síntomas colaterales tales como depresión, agitación, alteración del sueño o infecciones, por poner algunos ejemplos. Hoy en día, hay varios tratamientos en fase de experimentación, entre los que se encuentran las vacunas.

En estos momentos, el tratamiento no farmacológico es el pilar más importante. Se ha podido comprobar que un entorno familiar favorable y evitar situaciones de estrés y traslados a lugares diferentes de los habituales, facilitaría el retraso de la progresión de la enfermedad.

Figura heroica

Mención aparte merece la figura del cuidador de los pacientes de alzheimer, labor heroica y encomiable, ya que, muchas veces, bien por no tener recursos económicos para contratar a alguien que se encargue del cuidado –aunque solo sea durante unas horas– o por no disponer de otros familiares que compartan la labor, esta tarea queda en manos de unas pocas personas o, incluso, de una sola. Esto puede alterar, de manera significativa, su vida llegando, incluso, a afectar a la salud de quien se sacrifica por cuidar a quien los ha cuidado.

Existen diversas fundaciones y asociaciones que se pueden contactar para recibir ayuda o consejo del trato adecuado que se debe dispensar a este tipo de pacientes. Sería ideal el rápido desarrollo de la Ley de Dependencia.

Es impactante esta carta de amor: "Te escribo ahora, mientras duermes, por si mañana ya no fuera yo el que amanece a tu lado… Por si mañana, Julia, no fuera capaz de decirte, aunque sea la última vez, que te quiero". El texto de ficción de Jesús Espada es una realidad que nos puede suceder a cualquiera. Diga hoy lo que tenga que decir por si mañana no puede.

Tres consejos

  1. Llevar una alimentación sana, hacer ejercicio y practicar alguna actividad intelectual regularmente le ayudará a prevenir la aparición de la enfermedad de Alzheimer.
  2. Si detecta pérdidas de memoria repetidas en alguna persona cercana, esté atento: puede ser un síntoma precoz de la aparición de la enfermedad.
  3. Si es cuidador de un paciente de alzheimer, vigile su salud y pida ayuda a fundaciones, asociaciones o asistencia social si lo necesita.

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