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Estar en forma sin hacer deporte, ¿es posible?

Aunque te resulte difícil de creer, sí se puede. No necesitas acudir al gimnasio ni sudar la gota gorda. Eso sí, hay que moverse.

Una mujer practica ejercicio en unas escaleras.
Una mujer practica ejercicio en unas escaleras. GETTY

Las excusas se nos amontonan cuando pensamos en hacer ejercicio: falta de tiempo, quehaceres diarios, lesiones, alergia, constipados... Pero lo cierto es que no necesitas machacarte en el gimnasio para tonificar el cuerpo y recuperar su elasticidad y flexibilidad. Si haces pequeños cambios en los hábitos diarios y sumas a tu rutina esas actividades que, sin darte cuenta, cuidan tu cuerpo y tu mente, harás mucho más de lo que crees. Te recordamos 9 recursos (unos para cambiar hábitos y otros para incorporar otros nuevos) que quizá te resulten útiles:

1. Camina todos los días. Un estilo de vida activo no es necesariamente dedicarle una hora (o más) al día de gimnasia. Pero sí que incluye otras cosas como acabar con el sedentarismo. Está más que demostrado que andar es una de las actividades más beneficiosas que existen para tu cuerpo. Dedica al menos media hora al día.

2. Sube (y baja) escaleras. ¡Hemos dejado de hacerlo! Por pereza, por comodidad, por cansancio o por cualquier excusa... Comprueba el efecto que se produce en tu cuerpo cuando subes escaleras a diario. Plantea retos y sube más pisos al día. Verás que con el tiempo lo harás sin perder el aliento.

3. En la oficina, o en casa levántate cada hora del asiento. Da una vuelta, ve al baño, estírate, camina... Haz cualquier cosa que te obligue a moverte. Los músculos tienen una memoria prodigiosa y pueden acostumbrarse a que no los ejercites.

4. Higiene postural. Si trabajas en una oficina ajusta la silla y la pantalla del ordenador para evitar tener flexionado el cuello. Tampoco se recomienda colocar el televisor muy alto o sostener el teléfono en el hombro para tomar notas, ni tampoco dormir boca abajo. Estírate a menudo, mete tripa y oblígate a mantener siempre una postura correcta. Respecto a la almohada, hay que prestar atención, ya que si es muy grande o rígida puede ser perjudicial.

5. Rescata del trastero la bicicleta. Tranquila, que no te vamos a decir que te prepares para el Tour de Francia. Un paseo relajado en bicicleta (sólo o mejor en compañía) es una actividad placentera, perfecta para endurecer las piernas... Y para quemar hasta 300 calorías en una hora.

6. No te olvides del sexo. Quizá sea esta la actividad más placentera que te encuentres en esta lista. Puedes quemar unas 100 calorías por una 'sesión' de 30 minutos (incluyendo los 'jueguecitos' previos).

7. Duerme las horas que necesites. En general habría que dormir un mínimo de 7-8 horas diarias. Romper el círculo vicioso de trasnochar y madrugar hará que logres dormir sin interrupciones. ¿Lo mejor? Quew podrás quemar 500 calorías si descansas esas ocho horas de sueño seguidas.

8. Baila a todas horas. Te mantiene en forma, mejora tu condición física y tu resistencia y lo mejor de todo es que... ¡te pone de buen humor! Si no eres de bailar, empieza por escuchar a menudo música cañera, alegre o marchosa. Verás que pronto empiezas a bailotear. Y de ahí a danzar, solo hay unos pasos.

9. Respira bien. Cuando aprendemos a respirar de una forma lenta y profunda, movilizando el diafragma, podemos aliviar algunos de sus síntomas y revitalizar el cuerpo, mejorar la eliminación de toxinas, bajar la presión sanguínea, mejorar la concentración y aliviar la ansiedad.


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