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Mi hijo suda mucho, ¿qué le pasa?

Es importante controlar las temperaturas a las que está sometido el bebé, pero si el sudor persiste habría que consultarlo con el pediatra.

Un hijo con su padre volviendo de hacer deporte.
Un hijo con su padre volviendo de hacer deporte. getty images

En ocasiones podemos descubrir que nuestro bebé está mojado por el sudor a pesar de que las bajas temperaturas. Esta situación puede despertar preocupación entre los progenitores, sin embargo, la sudoración en los bebés es algo normal. Para empezar, hay que tener en cuenta que su sistema termorregulador no está completamente desarrollado. No es hasta el año y medio o los 20 meses cuando termina de madurar. Además, el sudor es la forma que tiene el cuerpo de refrescarse, por lo que se trata de algo completamente normal.

Nunca compares a tu hijo con el resto de los niños porque cada uno es diferente y del mismo modo que algunos bebés sudan mucho, otros apenas lo hacen, también por la inmadurez de su sistema termorregulador.

Así las cosas, es importante tener en cuenta una serie de consideraciones si tu bebé suda habitualmente:

Ropa: Comprueba que los tejidos con los que vistes a tu hijo son naturales. Los tejidos sintéticos no permiten respirar a la piel adecuadamente y favorecen el sudor.

Temperatura interior: En ocasiones, los ambientes en casa, restaurantes u otros lugares interiores están muy cargados. Podemos ver a los adultos en mangas de camisa y sin embargo, mantenemos a los pequeños abrigados. Es importante ventilar bien las habitaciones y mantener una temperatura entre los 22 y los 24 grados. Adapta la ropa de tu pequeño al ambiente en que os encontréis.

Carrito: También es importante tener en cuenta qué complementos usamos en el carrito. Los días fríos y de viento o lluvia, además de la ropa calentita, el abrigo, el gorro y el cobertor del carrito, solemos utilizar capotas de plástico para proteger a los pequeños de las inclemencias del tiempo. En ese caso, comprueba que dentro de su pequeña burbuja el niño no esté pasando demasiado calor.

Hora del día: En algunos lugares la temperatura varía considerablemente a diferentes horas del día, incluso entre las calles de sol y de sombra. Para ello, aunque sea algo pesado, es importante favorecer que el niño esté cómodo. A las horas del mediodía, cuando la temperatura llega a su punto más alto puedes quitarle algo de ropa o destaparlo ligeramente para que no sude.

Por la noche: Asegúrate de ventilar la habitación en la que duerme tu hijo cada día. Hazlo sólo durante unos minutos para no perder la calidez. Del mismo modo, procura que el ambiente no esté muy cargado. Si compartís habitación y la cerráis por la noche a la vez que ponéis la calefacción, es fácil que el pequeño pase calor entre sus sábanas y mantas.

De todos modos, si consideras que el sudor de tu hijo es excesivo y que no tiene que ver con el hecho de que esté pasando calor, sería interesante que se lo comentaras a tu pediatra en la siguiente visita. Si además de sudar, acompaña otros síntomas como inapetencia, fatiga o hinchazón en las piernas sí se debe pedir una cita con el pediatra ya que el sudor puede ser síntoma de algún tipo de problema, aunque no sea lo habitual.


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