mujerHoy

vivir

No, ellos no siempre piensan en eso

Así cambia la percepción masculina del sexo en función de la edad.

George Clooney y Brad Pitt, dos de los actores más deseados.
George Clooney y Brad Pitt, dos de los actores más deseados. GTRES

Si hace unos días te contamos a qué suelen dar ellas más importancia en la intimidad según la edad, ahora es el turno de ellos. Con la ayuda de las sexólogas Valérie Tasso, Silvia Sanz y Raquel Graña repasamos algunas de las claves a las que los hombres dan más importancia en relación con el sexo en cada etapa de su vida. Eso sí, antes aclarar, como señalan las expertas, que el artículo recoge las impresiones derivadas de su experiencia profesional, pero sin vocación de estudio sociológico y antropológico.

Aunque la condición de ser sexuado, como destaca Valérie Tasso, arranca mucho antes de los 20 años, iniciamos en esa edad el repaso de "lo que más les importa a ellos en el sexo".

De los 20 a los 30 años

Si la mayor preocupación sexual de las mujeres a esta edad, sobre todo en el arranque de esta década suele tener que ver, según explica Valérie Tasso, con la consecución del orgasmo y los procesos deseantes (es raro que a los 20 años una mujer tenga un completo dominio sobre su maquinaria de goce y sobre la complejidad de sus mecanismos de deseo), los hombres conocen mejor su mecanismo de goce. Su máxima preocupación sexológica suele estar relacionada, como señala Tasso, con el rendimiento (eyaculación precoz, dificultad eréctil....) y, de una manera anticipatoria, no les preocupa tanto lo que les suceda como lo que les pueda llegar a suceder.

Silvia Sanz, por su parte, destaca que es una de las etapas más activas del hombre y que en ella el sexo suele estar más ligado a la diversión. "El deseo es alto y se intenta satisfacer de modo impulsivo e inmediato, donde importa más la cantidad que la calidad. Suelen ser más propensos a eyacular antes de lo que desean por centrarse en exceso en el fin y no en disfrutar del momento", revela. Comparte esta opinión la sexóloga Raquel Graña, que además destaca que ya se aprecia en esta edad la preocupación de ellos de que ambos lleguen al orgasmo.

De los 30 a los 40 años

A partir de los 30, la mujer empieza a adquirir cierta madurez sexual que, según asegura Valérie Tasso, le permite tener una mayor disposición de su propio goce y de su deseo. En el caso de ellos, suele ser una época dorada pues, como explica la experta, ha dejado atrás el miedo a fallar y además aún no manifiesta síntomas en las disfunciones comunes. "Tanto hombres como mujeres suelen preguntar a los terapeutas por nuevas fórmulas para reactivar la pasión y superar la rutina por lo que suele ser el momento idóneo para la inmersión en nuevas eróticas y, sobre todo, para comprender lo que es una pareja. Otro punto relevante en esta edad es la "gestión de la promiscuidad", pues el deseo hacia el tercero emerge con fuerza y pide ser satisfecho pero sin renunciar a su pareja consolidada.

En esta etapa, según revela Silvia Sanz, no se masturban tanto como en la anterior, pero aumenta el consumo de pornografía. Tiene más experiencia, se preocupa más por las necesidades de la pareja (porque suele ser una parte importante de su propia satisfacción) por lo que se centra más en la calidad que en la calidad. "Si la mujer no disfruta, ellos tampoco. Pero esto es un error bastante frecuente que en ocasiones genera más de una disfunción sexual, ya que el lema que sería adecuado sería 'cuanto más disfrute yo, más placer soy capaz de dar'. Aunque suene extraño, no pdemos dar loq ue no somos capaces de darnos a nosotros mismos", argumenta.

Por su parte, Raquel Graña opina que en esta etapa les preocupa la estabilidad, pero en menor medida que a las mujeres, pues suelen tener más parejas sexuales.

De los 40 a los 50 años

En esta década suele darse en las mujeres una situación de plenitud sexual pues, tal como cuenta Valérie Tasso, sabe lo que quiere y cómo obtenerlo. En esta etapa se suele manifestar una cierta inquietud en el caso de las parejas de larga duración por las "asimetrías" de deseo que suelen manifestarse y que preocupan más a las mujeres que a los hombres.

Como explica Silvia Sanz, puede darse en esta etapa un temor a la apatía sexual provocada por la falta de tiempo en la relación de pareja, pues las responsabilidades (trabajo, hijos...) convierten en ocasiones una relación sexual en algo que casi hay que planificar en la agenda. No obstante, la experta aclara que algo positivo de esta ead es que los hombres son amantes maravillosos pues combinan su experiencia con la imaginación, dando más importancia al "cómo" en lugar de al "cuánto".

A esta edad les suele preocupar su aspecto físico y su atractivo, según revela Raquel Graña, de modo que les preocupa no sentirse deseados o perder su capacidad de seducción.

Al final de esta década pueden empezar a aparecer los síntomas (mucho menos llamativos que en el caso de las mujeres) de su proceso de andropausia. Según cuenta Tasso, la anatomía parezca no funcionar como antaño, con alguna posible dificultad eréctil, deseo hipoactivo y anomalías en el orgasmo. Tanto en el caso de los hombres como de las mujeres, también puede darse en esta etapa un cierta "re-infantilización" emocional derivada de la necesidad de nuevas experiencias que, según comenta Valérie Tasso, les lleve a buscar tener encuentros con personas más jóvenes.

De los 50 a los 60 años

La mujer y su cuerpo suelen ya haber asumido los cambios derivados de la menopausia y de nuevo se reencuentran con ellas mismas, según explica Valérie Tasso quien añade además que lo suelen hacer "en condiciones ventajosas". En el caso de los hombres, en esta etapa las dificultades de interacción empiezan a ser palpables. Los terapeutas, según explica Tasso, suelen centrarse en repasar con ellos multitud de conceptos que se han dado por asumidos y que nunca se habían planteado, como el de "masculinidad" o "satisfacción sexual" con objeto de profundizar en los aspectos eróticos y en aquello que tiene que ver con el deseo.

Más optimista se muestra Silvia Sanz, quien hace referencia a una reciente investigación de científicos noruegos y estadounidenses, que revela que los hombres de 50 años tienen una vida sexual más satisfactoria que los de 30 años.

Una de sus principales preocupaciones, según explica Raquel Graña, es cumplir las expectativas de su pareja y lo que se espera de ellos.

De los 60 años en adelante

Caricias, besos y abrazos predominan en esta etapa, según explica Raquel Graña, quien asegura que la falta de erección o de intensidad en comparación con otras etapas de su vida suele ser una de sus principales preocupaciones.

La misma opinión comparte Silvia Sanz, quien aclara que el hecho de que las relaciones sean más afectivas que sexuales no tiene por qué redundar en una peor calidad de las relaciones sexuales.

La terapeuta sexual Valérie Tasso revela que en esta etapa no son pocos los hombres que acuden a la consulta, no con la voluntad de recuperar algo, sino con la intención de crecer sexualmente en algún terreno erótico en el que hasta ese momento nos e habían planteado.

En definitiva, aunque tal como apuntan las expertas, cada persona es un mundo, podría decirse que existen pautas comunes de comportamiento sexual, cuyo estudio o análisis podrían ayudar a entendernos mejor y también a comprender cómo viven tanto ellas como ellos las distintas "edades del sexo".