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Abuso en la pareja: cómo detectarlo en tu relación

El abuso no siempre es físico, también puede ser verbal o emocional.

Una mujer triste, tras una discusión.
Una mujer triste, tras una discusión. GTRES

Estás en una relación de pareja y, aunque intentas por todos los medios convencerte de que va genial, algo dentro de ti funciona como una señal de alerta que te dice que hay cosas que no te mereces, que no te hacen feliz, que te hacen sentir atacada e incluso en peligro.

Lo primero que debes saber es lo siguiente: no existe un modelo de abuso estándar. El abuso no siempre es físico, también puede ser verbal o emocional. La mejor manera de saber si estás ante un abuso es preguntarte a ti misma cómo te sientes.

Da igual que tus amigas te digan que dramatizas un poco, da igual que tu madre te explique que en su época se aguantaba eso y más, da igual que tu pareja te diga que lo malo no es lo que hace o dice sino cómo lo interpretas: si a ti te hace sentir mal, confía en ti, hay una situación de abuso que deberás cambiar.

Bajo esa premisa, y con ayuda de los psicólogos especialistas en pareja de TherapyChat, hemos elaborado una lista de tres señales de alerta que te ayudarán a saber si tu relación es o no es sana y si la situación con tu pareja puede mejorar o si, por el contrario, es hora de darle puerta.

1. Negación y excusas en la pareja

Todo empieza con un 'Sí, pero...'. Tus opiniones, tus ideas, tus planes, todo lo que surja de ti, suele conseguir una de tres opciones de respuesta: “no”, sin más; “después”, y ese después jamás llega; o “sí, pero…” y un interminable listado de objeciones que no solo te desilusionan, sino que también te desgastan.

Las primeras veces quizá no le hayas dado importancia. Después habrás llegado a un punto en el que defender tus posturas era una constante y agotadora fuente de conflictos. Ahora ya lo evitas. Y evitarlo te duele.

Y es que resulta que tu pareja siempre ejerce algún tipo de oposición ante tus planteamientos y propuestas y, aunque no resulta manifiestamente agresivo, cada vez que esto sucede parte de tu ilusión se apaga, así que poco a poco dejas de compartir tus ideas e intereses y te vuelves más reservada, callada, tímida, reprimida. Y te frustras, pero aguantas, porque se supone que amar es aguantarlo todo.

¿Cómo neutralizarlo? La mejor manera de contener esta forma de abuso es ignorando su oposición. Si no le gusta la peli que eliges, que se duerma o se vaya a hacer running, porque tú la vas a ver igual y ya otro día veréis una que le guste a él. Si no le gusta la ropa que eliges, no pasa nada, quien se la va a poner eres tú. Si te da largas para visitar ese museo que tanta ilusión te hace, queda con una amiga y disfruta de la exposición antes de que la retiren. Si no está contento con lo que hay para cenar, recuérdale que existen apps móviles maravillosas para pedir a domicilio la cena que más le apetezca.

Tu pareja puede tener sus gustos y opiniones y bajarse de todos los planes que quiera, pero no dejes que te arrastre a ti. Mantente firme en la búsqueda de tu felicidad y recuerda que no necesitas su permiso para vivir.

2. Amenazas y miedo en la pareja

“Cojo la puerta y me voy”. Si tu pareja te amenaza constantemente con la ruptura o te reta a que seas tú quien ponga fin a vuestra relación, es muy probable que te encuentres ante una situación de abuso.

La primera “modalidad” de estas amenazas es directa y busca eliminar algo de tu personalidad: puede ser un hobby, tu relación con una amiga, tu costumbre de llamar por teléfono a tu madre… Da igual lo que sea, tu pareja empezará por frases sutiles como “el marido de mi prima la dejó por algo parecido” y escalará cada vez más hasta “si sigues haciendo tal o cual cosa, cojo la puerta y me voy”.

La otra forma de abuso relacionada con el abandono está ligada al reto como lucha de poder: “si tanto te molesta, vete” y suele aparecer cuando eres tú la que no está conforme con conductas suyas: beber demasiado, flirtear con otras mujeres, no participar en la limpieza y el orden en el hogar…

¿Cómo neutralizarlo? En el primer caso, la mejor manera de cortar con este tipo de amenazas es seguir haciendo lo que tanto le molesta. Al final, si te quiere dejar por eso y si, efectivamente, te deja por eso, será mejor para los dos: de nada te sirve estar con alguien que no te acepta como eres. Si se va, todos contentos: tú seguirás siendo tú y él encontrará a alguien que le encaje más.

En el segundo caso, la mejor opción es intentar ignorar los comportamientos que te resultan irritantes y reflexionar sobre tu situación: ¿Realmente quieres seguir en una relación con alguien que no está dispuesto a mejorar aspectos de su comportamiento? Si decides irte, prepárate para un aluvión de ruegos y promesas por parte de tu expareja para intentar hacerte volver: no caigas, aplica el contacto cero y sigue con tu vida.

Apodos y posesión en la pareja

“Tú eres mi gordita”... En todas las parejas hay apodos cariñosos que sirven para afianzar la intimidad de la relación. Estos apodos son muy diversos y en la mayoría de los casos surgen de anécdotas comunes de la pareja.

No obstante, si hay algo que no te haga sentir orgullosa e incluso te avergüence y tu pareja lo emplea de manera sistemática, ya sea como insulto directo en un momento de enfado, o de forma cotidiana como goteo para mermar tu autoestima, es posible que se trate de una situación de abuso basada en tus inseguridades.

¿Cómo neutralizarlo? Lo primero, estés o no en una situación de abuso, es trabajar en el fortalecimiento de tu autoestima. Si alguien piensa que no tienes un cuerpo 10 o que no eres muy lista o que su ex era más guapa, es su problema, no lo hagas tuyo.

Lo segundo es intentar hablar con tu pareja explicándole que no te sienta bien que haga alusiones a esas cosas que te gustaría mejorar. Si a pesar de decírselo, tu pareja insiste en su comportamiento, intenta por todos los medios ignorar el ataque y desmontar sus intenciones: probablemente te llama “gorda” cuando llega tarde a casa o cuando se gasta más dinero de lo previsto en invitar cervezas a sus amigos o cuando le preguntas quién le escribe tanto por el Whatsapp; es decir, que tu pareja sabe que está haciendo algo mal y está intentando distraerte.

Soluciones si existe abuso en la pareja

Si te ves reflejada en algo de lo que te hemos contado o si no te encajan estas señales pero aún así te sientes mal, no desesperes y comprende que puedes salir del abuso emocional.

No tengas miedo de pedir ayuda a tu círculo de confianza y, si te lo puedes permitir, da el paso de acudir a la consulta de un psicólogo. Hay vida para ti más allá de tu actual relación de pareja. Por mucho que ames a tu pareja, si no te hace sentir bien, segura y feliz, no deberíais estar juntos.


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