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'Farewell Angelina'

Anne Igartiburu

Esta semana nuestra colaboradora nos habla de Angelina Jolie.

Es lo que debe estar tarareando Brad Pitt estos últimos días. La legendaria canción de Dylan y tan bien entonada por Joan Baez resuena al menos en el aire. 50 años después de la composición de la composición de Farewell Angelina, algo tan casual une la letra de esta canción con la pareja más mediática del celuloide actual. Se alejan, se dicen adiós ante la "tristeza" de uno y la decisiva actitud de la otra.

Me dio la impresión de que Angelina llevaba poco tiempo perdonándose la vida

Cuando tuve a la Jolie frente a frente sentí que tenía delante a alguien frágil y férrea a la vez. Me dio la impresión de que la actriz llevaba poco tiempo perdonándose la vida y permitiéndose licencias. Menuda en tamaño, me pareció grande en actitud y gesto. Mientras sus hijos se bañaban en la piscina del hotel en el que nos hospedábamos todos en Cancún, la productora nos iba dejando pasar a entrevistarla durante unos minutos y yo debía volver a España con la entrevista para emitirla en Corazón.

La charla fue corta y cuidada, centrándonos en asuntos de trabajo y un poco de su vida en familia. Todo como cabía esperar. Fue un encuentro medido al milímetro por sus agentes y comedido por su parte. Ni una palabra más allá de lo aparentemente estipulado y cuidando los gestos de manera casi autómata, todo hay que decirlo.

Considerada y amable, después, fuera de micrófonos, nos pusimos a hablar sobre adopciones como madre soltera y demás asuntos como si tal cosa, interesándose por mis procesos y contándome ella cómo se habían gestado los suyos. Imaginé que no debía ser del todo fácil ser Angelina Jolie a todas horas. Fue solo una intuición y creo que no me equivoco.

¿Hasta qué punto ha sido capaz la actriz de crear el escenario de vida que ella hubiera querido? ¿Dónde empieza su vida real para dejar paso al escaparate? 'Armar' un entramado familiar, a veces nómada, y ante todo plural, dándole un toque de cotidianidad natural y serena, requiere un arte que parece que solo nuestros abuelos podían conseguir.

Cuando conoció a Angelina, a Pitt le debió llegar casi todo hecho y lo aceptó de buena gana, según afirmaba, porque por otro lado, es difícil hacerle ascos a una señora como la Jolie. Dejó atrás un pasado convencional y se lanzó a la aventura de amar sin condiciones. Juntos se embarcaron durante 12 años no solo en un sueño de familia, sino en proyectos humanitarios sin los cuales la actriz parecía no concebir su razón de ser. Y el señor y la señora Smith caminaron juntos hasta hoy.

"Debo marcharme", dice la canción. Y quién sabe si quizá era lo mejor para ellos. No es la primera pareja que se dice adiós en Hollywood, pero lo cierto es que cuando saltó la noticia, muchos ponían cara asombro. Como si se rompiera una parte de ellos también. Curioso. Ahora queda procurar que una ruptura tan sonada no resquebraje un sueño de familia que ella tanto anheló y deje huérfanos de ilusión a los más pequeños.